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FAMILIA EN ALLAH

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sábado, 17 de julio de 2010

El comportamiento ideal del musulmán : El musulmán y el matrimonio


El matrimonio en el Islam

 El matrimonio en el Islam es considerado como tranquilidad para el alma y sosiego para la mente. El Islam exhorta mediante el matrimonio a que el hombre y la mujer puedan vivir juntos en una atmósfera de amor, misericordia, armonía, cooperación, consejo mutuo y tolerancia, estableciendo las bases para la construcción de una familia musulmana dentro de un ámbito legítimo.
El Sagrado Corán ha descrito, de la forma más elocuente, esta eterna relación natural entre el hombre y la mujer, la cual está repleta de tranquilidad, seguridad, amor, comprensión y compasión:
{Y entre Sus signos está haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia...} [30:21]
El matrimonio es una unión entre dos seres, en el sentido más profundo. Allah une estas dos almas para que puedan disfrutar con tranquilidad y estabilidad la vida conyugal llena de amor sincero y misericordia.
En el Islam, la mujer creyente y virtuosa, es considerada una de las alegrías de esta vida, y una gran bendición para el hombre, porque cuando regresa al hogar ella contribuye para que se relaje después de haber enfrentado los avatares de la vida, y encuentra en ella una paz incomparable, consuelo y placer. El Profeta r dijo: "Este mundo es un placer transitorio, y el mayor placer que existe en él, es una mujer virtuosa”. Transmitido por Muslim La esposa musulmana ideal
Basándose en las enseñanzas islámicas sobre el matrimonio y la mujer, el musulmán no se ve atraído por una mujer superficial, sino que por el contrario prefiere una musulmana con una personalidad islámica definida, independiente y que practica el Islam por decisión propia; por eso el musulmán toma su tiempo para escoger a su compañera para toda la vida, buscando la que tenga características islámicas correctas que contribuirán a una vida conyugal estable y feliz. Por consiguiente el musulmán no está interesado únicamente en la belleza física, lo que es en realidad la preocupación de los jóvenes superficiales. Aunque no ignora el aspecto físico, también busca la religiosidad, inteligencia, intelectualidad y buen comportamiento, siguiendo el consejo del Profeta r cuando dijo:
"Se buscan cuatro características en una mujer con objetivos de matrimonio: Riqueza, linaje, belleza física o religión. Escoge por religiosidad, pues es más probable que sea un matrimonio estable". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim
Aunque el Profeta sws aconsejó al joven musulmán buscar una esposa religiosa, esto no significa que debe ignorar su belleza física, ya que el Profeta  indicó la necesidad de conocer personalmente a la mujer antes de contraer matrimonio, para que el musulmán no se encuentre casado sorpresivamente con una mujer que encontrará poco atractiva.
Al-Mugîrah Ibn Shu‘bah dijo: Cuando me comprometí con una mujer en la época del Profeta r, él me preguntó: "¿La has visto?" Yo le contesté: No. Entonces me dijo: "Ve y conócela, pues es más probable que encontréis amor y afinidad entre ambos". Transmitido por An-Nasâ'i con un Isnâd Sahîh
Un hombre que se había comprometido con una mujer de los Ansâr fue a ver al Profeta r, quién le preguntó: "¿La has visto?" Y él respondió: No. Entonces el Profeta r le ordenó que vaya a conocerla. Transmitido por An Nasâ'i e Ibn Mâyah con un Isnâd Sahîh
El Profeta r enfatizó esto en más de un Hadîz, de hecho la belleza es una de las características que un hombre busca en una mujer, además de la moral y la religiosidad. El Profeta r le dijo a Ibn ‘Abbâs: "¿Quieres que te informe sobre lo más valioso que un hombre puede tener? Una esposa virtuosa. Que cuando la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza y cuando está ausente ella le es fiel". Transmitido por Al-Hâkim, que dijo: Es Sahîh según los requisitos y las condiciones de Al-Bujâri y Muslim
Abû Hurairah t dijo: El Profeta r fue preguntado: ¿Cuál es la mejor mujer? Respondió: "Aquella que cuando su esposo la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza, y no hace algo que él deteste". Transmitido por el Imâm Ahmad en Al-Musnad con un Isnâd Sahîh
Éstas son las características dadas por el Profeta r con respecto a la mujer con la cual se puede alcanzar felicidad, tranquilidad y estabilidad, y con la cual constituir un hogar agradable y seguro para criar hijos piadosos, sanos e inteligentes. El Profeta r insistió en que el matrimonio sea edificado sobre sólidas bases, con un equilibrio en lo físico, mental, espiritual y emocional, evitando conflictos y diferencias. Por consiguiente el musulmán correcto que se basa en el Corán y la Sunnah en todos sus asuntos, no cae en la frivolidad de considerar únicamente lo físico. 
El esposo musulmán ideal
Una de las formas en la cual el Islam ha honrado a la mujer es concediéndole el derecho a elegir a su marido. Sus padres no tienen derecho a forzarla a casarse con alguien que no le agrade.
Existen muchos textos que apoyan a la mujer en este tema sensible, por ejemplo el relato citado por el Imâm Al Bujâri de Al-Jansâ' Bint Jidâm:
"Mi padre me casó con un primo que no me gustaba, por eso me quejé ante el Mensajero de Allah . Él me aconsejó en un principio: `Acepta lo que tu padre te aconseja'. Dije: `Yo no deseo aceptar lo que mi padre ha dispuesto'. Me dijo: `Entonces ese matrimonio es nulo. Tienes el derecho a casarte con quien desees'. Le dije: `Ahora acepto lo que mi padre dispuso, pero quería que las mujeres conozcan que los padres no tienen derecho en las decisiones de sus hijas (es decir, que no tienen derecho a forzarlas a casarse con quien no desean)". Ver Fath Al Bâri', 9/194
En primer lugar, el Profeta  le aconsejó a Al-Jansâ' que obedeciera a su padre, porque la preocupación de los padres por el bienestar de sus hijas es algo innegable. Pero cuando el Profeta  se dio cuenta de que su padre la había forzado a un matrimonio que ella no deseaba, le dio la libertad para elegir, salvándola de la opresión de un padre que quería forzarla a un matrimonio no deseado.
El Islam no oprime a la mujer, forzándola a casarse con un hombre que le desagrada, porque quiere un matrimonio exitoso, basado en la compatibilidad entre los cónyuges. Debe existir una similitud entre ellos, en términos de físico, actitudes, hábitos, inclinaciones y aspiraciones. Si algo va mal, y la mujer siente que no puede amar a su marido sinceramente, entonces puede pedir el divorcio. Esto fue confirmado en un relato, cuando la esposa de Zâbit Ibn Qais Ibn Shammâs, Yamîlah, hermana de `Abudllah Ibn Ubai, se presentó ante el Profeta r y le dijo: "¡Mensajero de Allah! No tengo nada contra Zâbit Ibn Qais con respecto a su religión o comportamiento, pero odio cometer un acto de incredulidad siendo una musulmana (en otra narración dice: Yo no culpo a Zâbit de nada, con respecto a su religión o su comportamiento, pero no lo quiero)". El Profeta  le preguntó: "¿Le devolverás su jardín?" - su dote había sido un jardín. Ella contestó: "Sí." Entonces el Mensajero de Allah  le envió un mensaje a él: "Toma de vuelta tu jardín, y concédele a ella una declaración de divorcio." Fath Al Bâri', 3/395
El Islam ha protegido la dignidad de la mujer, y ha respetado sus deseos con respecto a la elección de un marido, con quien pasará el resto de su vida. No es aceptable para nadie, (no importa quién sea el pretendiente), forzar a una mujer a un casamiento con un hombre a quien no quiere.
No hay una indicación más precisa de esta situación que la historia de Barîrah, una joven esclava etíope que fue casada con otro esclavo cuyo nombre era Mugíz, a pesar de que ella jamás lo hubiera elegido como marido si hubiera estado en control de sus propios asuntos. `Â'ishah se apiadó de ella, la compró y la liberó. Cuando la joven se sintió libre, en control de sus propios asuntos, y pudo tomar una decisión sobre su matrimonio solicitó el divorcio. Su marido, solía seguirla llorando, mientras ella lo rechazaba. Al-Bujâri cita a Ibn `Abbâs para describir a esta mujer liberta, quien insistía en la anulación de su matrimonio con alguien a quien no amaba.
Ibn `Abbâs dijo: "El esposo de Barîrah era un esclavo conocido como Mugîz. Casi puedo verlo, corriendo tras ella y llorando con lágrimas sobre su barba. El Profeta r le dijo a mi padre: `¡`Abbâs! No te sorprendes de cuánto ama Mugîz a Barîrah, y de cuánto desprecia Barîrah a Mugîz'. El Profeta  le dijo a Barîrah: `¿Por qué no regresas con él?' Ella dijo: `¡Mensajero de Allah! ¿Acaso estás ordenándome hacer eso?'. Él le dijo: `No. Sólo estoy tratando de mediar en su favor'. Ella dijo: `No tengo interés en él’” Fath Al Bâri', 9/408
El Profeta  estaba sumamente conmovido por esta demostración de amor por parte del marido y un igualmente enérgico desprecio por parte de la esposa. Él no pudo ayudar, pero intentó mediar preguntándole por qué no regresaba con su esposo y padre de su niño. Esta mujer creyente le preguntó si le estaba ordenando hacerlo, pero el Profeta  le contestó que solamente estaba tratando de interceder para promover una reconciliación. Él no estaba tratando de forzar a nadie a hacer algo que no deseara.
La musulmana que comprende las enseñanzas de su religión tiene criterios prudentes y correctos cuando elige a su marido. No sólo se preocupa por la apariencia y la posición social, etc, sino que examina su nivel de compromiso religioso, su actitud y comportamiento, porque éstos son los pilares de un matrimonio exitoso. La enseñanza islámica señala la importancia de estas cualidades en un potencial esposo, dijo el Profeta:
"Si se os presenta alguien con cuya religión y actitud estáis satisfechos, entonces concretad el matrimonio…" Hadîz hasan narrado por At-Tirmidhi, 2/274
La musulmana guiada por su religión no se siente atraída por superfluos estereotipos de "playboy". Por el contrario, se siente atraída por un hombre serio, educado y creyente; aquel de vida honesta y corazón puro, cuyo comportamiento es bueno y cuya comprensión de la religión es íntegra.
Esto no significa que la musulmana deba ignorar completamente el tema de la apariencia física, y soportar a alguien sin atractivo y desagradable a sus ojos. Es su derecho - como se expresó anteriormente- casarse con un hombre que su corazón ame, y que la complazca tanto en su apariencia como en su conducta. La apariencia no debe ser desatendida a expensas de la naturaleza interior, ni viceversa. La mujer debe escoger a un hombre atractivo para ella, en todos los aspectos, alguien que gane su admiración y respeto. La verdadera musulmana no se deja deslumbrar por las apariencias exteriores, y nunca deja que estas apariencias, la distraigan de percibir la esencia de un potencial esposo. 
Cumplir con los preceptos islámicos en la vida conyugal
El musulmán correcto se relaciona con su esposa de la mejor manera, siendo siempre amable y correcto. Respetando siempre su integridad emocional y física; dijo el Profeta r hablando a los hombres:
"Traten correctamente a las mujeres, porque la mujer fue creada de una costilla. La parte más encorvada es la cima. Si tratas de enderezarla la quebrarás; si la dejas permanecerá (en su esencia) curva. Compórtense amablemente con las mujeres". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim
Según otro Hadîz transmitido por Muslim, el Profeta  dijo: "La mujer fue creada de una costilla. Nunca se enderezará (abandonando su esencia). Si te relacionas con ella, tendrás que aceptarla (como ella es) curva (arqueada), porque si intentas enderezarla la romperás. Romperla significa el divorcio".
Esta descripción del Profeta elocuentemente describe la esencia y la naturaleza de la mujer. Ella no podrá cambiar para ser lo que su marido desea, sino que el marido musulmán debe entender que esa es su naturaleza, y así es como ella ha sido creada. No debe intentar enderezarla de la manera que está convencido que es correcta, sino que debe respetar su naturaleza femenina y debe aceptarla como Allah la creó, teniendo en cuenta que ser "curva (arqueada)" significa que ella no será como él lo desee en algunos aspectos ni tendrá la misma visión y concepto que él. Si insiste en enderezarla y amoldarla a sus deseos, será como intentar enderezar una costilla: terminará partiéndola con sus manos, y la ruptura de la costilla en esta imagen metafórica significa el divorcio.
Cuando el marido musulmán sigue concientemente la guía del Profeta Muhammad basada en un entendimiento profundo de la psicología y naturaleza femenina, acepta las diferencias con su esposa y tolera las discrepancias, y reconociendo que esa es su naturaleza. De esta manera el hogar conyugal podrá ser un ambiente de armonía, felicidad y realización personal para todos sus integrantes.
Podemos encontrar este concepto en el Hadîz citado anteriormente, donde el Profeta  dijo "Compórtense correcta y amablemente con las mujeres" y, después de analizar la naturaleza de la mujer, finalizó diciendo: "Compórtense amablemente con las mujeres". ¡Qué significativa era la preocupación del Profeta  por la mujer, y qué profunda era su comprensión de su naturaleza, esencia y psicología! El marido musulmán debe aferrarse a esta guía, poniéndola en práctica en todo momento.
La preocupación del Profeta por los derechos de la mujer alcanzó tal magnitud que no olvidó recordarles a los musulmanes el trato amable y considerado a la mujer en su sermón de despedida (Jutbah Al-Uadâ‘). Éste es el sermón en que el Profeta  reiteró los puntos esenciales del Islam durante la Peregrinación, cuando comprendió que iba a ser la última vez que se dirigiera a los musulmanes. En esta situación no omitió aconsejarles a los musulmanes los derechos de la mujer al buen trato y el respeto a su integridad emocional y física: “Compórtense correctamente respetando a vuestra mujer..." Transmitido por At-Tirmidhi, que dijo: Es un Hadîz Sahîh
Todo marido musulmán encuentra en este consejo la sabiduría del Profeta  definiendo el deber del marido hacia su esposa en una convivencia de tolerancia, misericordia y compasión.
El Profeta  dio muchas recomendaciones para con las mujeres, al extremo de considerar al hombre que trata bien a su esposa como el mejor de la nación Islámica (Ummah):
"El creyente que tiene la fe más completa es aquel de mejores modales, y el mejor de entre ustedes es quien mejor trata a su esposa". Transmitido por At Tirmidhi, que dijo: Es un Hadîz Sahîh
Algunas mujeres fueron a ver a la familia del Profeta  y se quejaron del trato de sus maridos. Entonces el Profeta dijo: "Algunas mujeres han visitado a la familia de Muhammad quejándose de sus maridos. Ciertamente que esos hombres no son los mejores de entre vosotros". Transmitido por Abû Daûd, An Nasâ'i e Ibn Mâyah. Ibn Hayar dijo en Al-Isâbah: Su Isnâd es Sahîh
El Islam exhorta a los musulmanes a tratar amablemente y con respeto a las mujeres, y recomienda a los maridos tratarlas correctamente aun cuando existan disputas y discusiones. Allah dice en el Corán:
{Tratad bien a vuestras mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas os disgusta, es posible que Allah haya decretado a pesar de esto un bien para vosotros.} [4: 19]
Este versículo toca el corazón del musulmán, apaciguando su enojo ante las diferencias y enseñándole a convivir agradablemente aunque existan diferencias. De esta manera el Islam protege al sagrado matrimonio de exponerse al peligro de las emociones turbulentas y ánimos exacerbados. Cuando un hombre le dijo a ‘Umar Ibn Al-Jattâb t que quería divorciarse de su esposa porque esta ya no le atraía, le dijo: ‘¡Ay de ti! ¿Acaso piensas que las familias se basan únicamente en la atracción (física)? ¿Has olvidado la consideración y el cuidado?’
El musulmán correcto es cortés, paciente, generoso y medido ante situaciones o actitudes que le disgusten de su esposa. Y jamás tiene comportamientos perversos y perjudiciales hacia su esposa.
El musulmán correcto obedece de buen grado a su Señor, por eso trata cortésmente a su esposa aun cuando encuentre aspectos que le desagraden de ella, porque entiende las palabras del Sabio Señor del Universo sobre las muchas cosas que le están ocultas. La persona puede detestar algo e intenta distanciarse de ello, sin embargo eso es una bondad y bendición para él. El musulmán es moderado y equilibrado incluso en el amor por las personas.
El Profeta  explicó que aunque al marido le pudiese disgustar algo de su esposa, ella tiene otras características favorables que seguramente le agradan. Por eso no debe ignorar su lado positivo, siendo injusto al enfocar únicamente los aspectos negativos. Dijo:
"Ningún creyente debe detestar a una creyente. Si le desagrada alguna de sus características, seguramente habrá otras que le agradarán". Transmitido por Muslim
El musulmán correcto es buen marido
El musulmán hace su mejor esfuerzo por cumplir de la mejor manera los esclarecedores e inequívocos textos del Corán que le ordenan tratar justa y decentemente a su esposa. El musulmán intenta concientemente ser el marido ideal para que su esposa disfrute de su compañía dócil y agradable. Cuando retorna al hogar saluda a su esposa y a sus hijos con una sonrisa, y no olvida el bendito saludo del Islam, dice el Corán:
{Y cuando entréis en una casa, saludaos unos a otros con la salutación bendita [que Allah ha prescripto: As Salâmu ‘Aleikum]...} [24:61]
El Profeta  exhortó a Anas t a usar ese saludo: "¡Hijito! Cuando entres a tu hogar saluda a tu familia con el saludo de paz (As Salâmu ‘Aleikum), porque será una bendición para ti y para tu familia". Transmitido por At-Tirmidhi, que dijo: Es un Hadîz Hasan Garîb
Es una gran bendición para el hombre reencontrarse con su familia con un saludo agradable, que contribuya a una feliz, armoniosa y placentera atmósfera.
El musulmán debe colaborar con su esposa en los quehaceres del hogar siempre que ella lo necesite, y debe contenerla emocionalmente ante cualquier dificultad. Debe hacerla sentir que ella está viviendo con un marido generoso y tolerante, que la protege y la cuida, y se preocupa por ella satisfaciendo sus necesidades dentro de sus posibilidades.
El musulmán también debe satisfacer su feminidad presentándose atractivo ante ella -dentro de los límites islámicos- y debe dedicarle tiempo y demostrarle interés. No debe permitir que su estudio, trabajo, ocupaciones, responsabilidades o amigos le tomen todo su tiempo y lo mantengan alejado de su hogar. El Islam le garantiza a la mujer el derecho a disfrutar de su marido a tal magnitud que le exige al hombre que no emplee todo su tiempo en la adoración, que es el mejor y más honorable de los actos, sino que sea equilibrado y moderado. Narró ‘Abdullah Ibn ‘Amr Ibn Al-‘Âs t, que cuando el Profeta r se enteró de su exagerada dedicación a la adoración, le dijo: "He oído que ayunas todos los días y que oras toda la noche" ‘Abdullah le respondió: Así es Mensajero de Allah. Entonces el Profeta r le dijo: "No hagas eso. Ayuna y aliméntate, duerme y despiértate para rezar. No olvides que tu cuerpo tiene derecho sobre ti, tus ojos tienen derecho sobre ti, tu esposa tiene derecho sobre ti y tus huéspedes tienen derecho sobre ti". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim
Jaulah Bint Hakîm, que era la esposa de ‘Uzmân Ibn Madh‘ûn t, visitó a una esposa del Profeta r llevando un vestido harapiento y desaliñado. Le preguntó: ¿Qué sucede contigo? Ella le dijo acerca de su marido: Por la noche reza, y durante el día ayuna. Ella le contó al Profeta r lo que había oído, y cuando este vio a ‘Uzmân Ibn Madh‘ûn, lo reprendió diciéndole: "¿Acaso no tienes un ejemplo en mí?" ‘Uzmân dijo: Por supuesto. ¡Qué Allah me permita sacrificarme por ti! "¡Oh, ‘Uzmân! El monacato no se ha prescrito para nosotros. Juro por Allah que yo soy el más temeroso de Allah y el que mejor respeta sus límites". Al tiempo, Jaulah se presentó otra vez, pero ahora vistiendo ropa fina y con un aroma perfumado muy agradable.
El Profeta  solía infundirles esta guía a sus Compañeros y mostrarles como lograr el bienestar y el equilibrio entre la vida espiritual y la vida en la intimidad de la familia. Las mujeres siempre podían recurrir al Profeta r para quejarse ante el maltrato o si uno de sus esposos sobrepasaba los límites del ascetismo y la devoción.
El Imâm Al-Bujâri narró en su libro As-Sahih que Abû Yuhaifah t dijo: El Profeta estableció la hermandad entre Salmân y Abû Ad Dardâ'. Cierto día, Salmân visitó a Abû Ad Dardâ' y vio que su esposa, Umm Ad Dardâ', estaba desaliñada. Él le preguntó el motivo de su aspecto y ella le respondió: Tu hermano Abû Ad Dardâ' no tiene ningún interés en esta vida. Cuando llegó Abû Ad Dardâ' a la casa, preparó comida y le dijo a Salmân: Come tú, porque yo estoy ayunando. Salmân le dijo: No comeré a no ser que tú comas. Entonces comieron juntos. Esa noche Abû Ad Dardâ' quiso pasarse toda la noche rezando pero Salmân le pidió que durmiera. Luego quiso levantarse para rezar pero Salmân le dijo de nuevo que durmiera. En la última parte de la noche Salmân le dijo: Ahora levántate, y rezaron juntos. Luego Salmân le dijo: Tu Señor tiene derecho sobre ti, tu persona tiene derecho sobre ti, tu esposa tiene derecho sobre ti, así que otórgale su justo derecho a cada uno. Cuando Abû Ad Dardâ' se encontró con el Profeta r le dijo sobre lo que había sucedido, y el Profeta r exclamó: "Salmân tiene razón".
El musulmán debe siempre tener buen humor, ser afable y simpático. El Profeta r cuya vida es el más sublime ejemplo de ser humano aunque siempre estaba ocupado con la tarea de enseñar los fundamentos del Islam, la edificación de una sociedad musulmana, la dirección del ejército y otras numerosas actividades, esto no le impedía ser un marido ideal, con el mejor carácter, un trato amable y cálido, un rostro sonriente, y un humor sano y divertido.
‘Â'ishah t dijo: Fui a ver al Profeta  con algo de Harîrah (un plato preparado con harina y leche) que yo había cocinado para él, y le dije a Saudah t, y el Profeta r estaba sentado entre ella y yo: ¡Come! Y ella se negó a comer. Le dije: Come o lleno tu cara con esto. Pero ella se negó. Entonces introduje mi mano en la Harîrah y embadurné su cara. El Profeta  se rió, puso algo de Harîrah en la mano de Saudah, y le dijo: "Hazle lo mismo a ella". Hadîz Hasan
¡Qué ejemplo de tolerancia, buen carácter y sentido del humor tenía nuestro Profeta Muhammad !
 ‘Â'ishah t narró que una vez, cuando viajó junto al Profeta , compitieron en una carrera y ella ganó. Después, pasado un tiempo, cuando ella tenía algo mas de peso, compitieron nuevamente pero esta vez él ganó, y entonces le dijo riendo: "Esta es en compensación de aquel día". Hadîz Sahîh transmitido por Ahmad y Abû Daûd
Al Profeta le agradaba divertirse sanamente disfrutando de distintos entretenimientos junto a su esposa ‘Â'ishah t. Ella narró lo siguiente: El Profeta  escuchó ruidos fuera de la casa. Había un grupo de personas reunidas alrededor de unos abisinios que estaban haciendo una demostración gimnástica. Dijo: "¡‘Â'ishah! Ven a ver". Apoyé mi mejilla en su hombro y pude ver. Luego de un tiempo me dijo: "¡‘Â'ishah! ¿has visto suficiente? Le dije: no, sólo para ver cuánto significaba para él. Entonces cambió su peso de un pie al otro. (Es decir que estaba cansado, pero estaba deseoso de quedarse para que siguiera mirando el espectáculo) Transmitido por An Nasâ'i de Iazîd Ibn Rûmân de ‘Â'ishah. Ver también los diferentes relatos en Fath Al-Bâri', Bâb Al-‘Îdain (Capítulo sobre las dos festividades)
El musulmán correcto no se irrita ni se enfada por razones insignificantes, como tantos maridos ignorantes hacen, creando alboroto si sus esposas les ofrecen comida que no es de su gusto, o si la comida llega un poco tarde, o cualquier otras razón inaceptable. El musulmán correcto rememora aspectos del carácter del Profeta , y ello le recuerda ser generoso, amable y tolerante. Una de las características del Profeta r es que nunca criticó una comida. Si le gustaba, la comía, y si no le gustaba, simplemente la dejaba. Transmitido por Al-Bujâri y Muslim
El Profeta  una vez pidió a una de sus esposas alguna comida simple que pudiese comer con pan, y ella le dijo: No tenemos más que vinagre. Entonces él le pidió que lo trajeran y exclamó: "¡Qué rico es untar el pan con vinagre! ¡Qué rico es untar el pan con vinagre!" Transmitido por Muslim
Que escuchen estos hadices aquellos maridos que se enojan por insignificantes errores de sus esposas, cuando la comida llega un poco tarde o no es de su agrado,. Sus pobres esposas pueden tener excusas perfectamente aceptables, pero ellos se enfadan sin interesarse por ello, basándose en un incorrecto entendimiento de que los hombres están a cargo de las mujeres, el Qawamah.
El marido musulmán no se limita a mostrar bondad y generosidad hacia su esposa, sino que también extiende su respeto y bondad hacia las amigas de ella. ‘Â'ishah t narró: Una mujer anciana vino a ver al Profeta r y él le sonrió, le mostró respeto, y le preguntó: "¿Cómo está usted?" Ella le contestó: ¡Estoy bien Mensajero de Allah alhamdulillah! Cuando esta se marchó, ‘Â'ishah le preguntó: ¿Por qué le das la bienvenida a esta mujer anciana tan deferentemente, de una manera que no te he visto hacer con nadie más? El Profeta r contestó: "Ella nos venía a visitar cuando Jadîyah vivía ¿Acaso no sabes que honrar los lazos de amistad es parte de la fe?" Transmitido por Al-Hâkim en Al-Mustadrak, que dijo: Es Sahîh según los requisitos de Al-Bujâri y Muslim
Una esposa puede enfadarse por cualquier razón y apartarse de su marido haciéndole notar su enojo. En este caso, el marido musulmán debe responder con tolerancia y bondad, basado en su visión profunda de la psicología y naturaleza femenina, como hacía el Profeta r cuando su esposa estaba enfadada con él y se apartaba de él todo el día hasta la noche.
‘Umar Ibn Al-Jattâb t dijo: Nosotros los de Quraish teníamos el control sobre nuestras mujeres. Pero cuando llegamos a Al-Madînah encontramos a unas personas cuyas mujeres tenían el control sobre ellos, y nuestras mujeres empezaron a aprender de ellas. Yo vivía en el barrio Al-‘Auâli, entre los Banû Umaiiah Ibn Zaid. Un día mi esposa estaba enfadada conmigo, y me empezó a discutir. No me gustó, pero ella me dijo: ¿No te gusta que discuta contigo? Por Allah, que las esposas del Profeta r discuten con él. Ellas se enfadan y se alejan todo el día de él, hasta la noche. Entonces fui a ver a Hafsah (su hija y esposa del Profeta r) y le pregunté: ¿Discutes con el Profeta? Me respondió: Sí. Le pregunté: ¿Te enojas con él y te alejas de él todo el día hasta la noche? Me respondió: Sí. Le dije: ¡Condenado quien lo haga! No discutas con el Mensajero de Allah, y no le pidas nada. Pídeme a mí lo que necesites. Entonces ‘Umar fue donde el Profeta r y le comentó lo que había sucedido en su casa y la conversación que había mantenido con Hafsah, y el Profeta r sonrió. Transmitido por Al-Bujâri, Muslim, At Tirmidhi y An-Nasâ'i
El musulmán debe desarrollar esta actitud tolerante, para así seguir al Profeta en su comportamiento y actos. Recién entonces será la prueba viviente de que el Islam es un estilo de vida superior; y que la miseria, la división, la confusión y la ansiedad que azotan a los individuos, las familias y las sociedades son causadas por el hombre que ignora los conceptos y los valores nobles que enseña el Islam. Éstos son los elevados principios que, si son adoptados por el marido traen paz, estabilidad, felicidad y seguridad al hogar.
El musulmán es un marido exitoso
El musulmán es un marido exitoso, porque logra el amor de su esposa debido a su adhesión a la guía del Islam. Tiene un entendimiento profundo y compasivo de la naturaleza y la psicología femenina, y transita con su esposa por el camino recto del Islam, religión que está en completa armonía con la naturaleza del ser humano. Reconoce sus inclinaciones, deseos y humores, e intenta conciliar la vida ideal y el comportamiento que esperan uno del otro. Además nunca se olvida que ella fue creada de una costilla, y que enderezar una costilla es imposible, por lo que debe aceptar y respetar su esencia y persona íntegramente.
Entiende a su esposa y respeta sus sentimientos
El musulmán correcto comprende a su esposa y respeta sus sentimientos. No critica a su familia ni sus amistades, en respeto por sus sentimientos. No divulga ningún secreto que ella le haya confiado, porque el descuido en estos asuntos a menudo terminan en conflictos entre los cónyuges y extinguen el amor entre ellos.
La contiene y ayuda ante dificultades y fracasos
El marido sincero aconseja respetuosamente a su esposa si detecta que ella está faltando a algún deber religioso; de la manera más delicada, amable y positiva. Si no concuerdan, siempre se dirige a ella con cortesía, humanidad e inteligencia, evitando la crítica ruda o reprenderla  delante de la gente, no importa cual sea la razón, irrita mucho a una mujer ser humillada en público. El musulmán es sensible y respetuoso de los sentimientos de la mujer.
El musulmán correcto sabe conseguir equilibrio entre complacer a su esposa y tratar a su madre con bondad y respeto
Hemos mencionado anteriormente las obligaciones del musulmán hacia sus padres, en especial hacia la madre, y por eso el musulmán utiliza su inteligencia, ingenio, compasión y fortaleza de carácter en su relación con su esposa y su madre, de tal manera que no ofende a ninguna de las dos. No puede ser desobediente con su madre y opresivo con su esposa. Reconoce los derechos de su madre y la trata de la mejor manera, sin olvidar los derechos de su esposa. Cuando cumple su deber hacia su madre y cuida de ella; no lo hace en detrimento de su relación matrimonial. Comportándose con piedad y devoción (taqwa) y siguiendo las enseñanzas del Islam, que determinan que se debe tratar a ambas, madre y esposa, con amabilidad y consideración. 
La musulmana correcta trata a la madre y a la familia de su esposo con amabilidad y respeto
La musulmana correcta encuentra una posibilidad de alcanzar la complacencia de Allah honrando y respetando a la madre de su marido. La musulmana que realmente comprende las enseñanzas del Islam sabe que la persona que tiene mayores derechos sobre un hombre es su madre.
`Â'ishah le preguntó al Mensajero de Allah : "¿Quién tiene los mayores derechos sobre un hombre?" Le respondió: "Su madre". Relatado por Al- Bazzâr con un isnâd hasan. Ver Mayma` Az Zauâ'id, 4/308.
Por eso, la esposa musulmana ayuda a su esposo a honrar y respetar a su madre. De ese modo se hará un favor a sí misma y a su marido, porque estará ayudándolo a realizar buenas obras y al mismo tiempo ella ganará la complacencia de Allah, como fue ordenado en el Corán. Además, sin duda alguna se congraciará con su esposo quien la apreciará por el honor y respeto dispensado hacia su familia en general, y hacia su madre en particular. Nada complace más a un esposo musulmán, justo y respetuoso, que ver vínculos sólidos de amor y respeto entre su esposa y su familia. Y nada podría ser más detestable que ver éstos vínculos destrozados por el ego, la indiferencia y los celos enfermizos. La familia musulmana guiada por su fe en Allah, y el seguimiento de las enseñanzas puras del Islam, no cae en este comportamiento que habitualmente florece en un ambiente apartado de las verdaderas enseñanzas islámicas, donde predomina el ego y los caprichos.
La esposa musulmana puede ser puesta a prueba con una suegra difícil y otros parientes políticos si estos no tienen buen carácter ni se atienen a la ética de comportamiento islámico. Si esa situación se presenta, ella debe tratarlos de la mejor manera, lo cual requiere de una gran dosis de ingenio, cortesía y paciencia. Apartando todo lo perjudicial y atrayendo para sí y su familia la mejor de las situaciones posibles. De ese modo, mantendrá un equilibrio entre la relación con sus parientes políticos y la relación con su esposo e hijos. Además, se protegerá a sí misma y a su matrimonio de cualquier efecto adverso que pueda resultar de la carencia de dicho equilibrio y malas influencias de la familia.
¿Qué sucede cuando la familia propia o política son no musulmanes?
En este caso la relación está regida por dos importantes principios:
Primer principio: La importancia de honrar a los padres, propios o políticos, ya sean estos musulmanes o no musulmanes, porque el Profeta  mostró el más sublime ejemplo de tolerancia y aceptación cuando exhortó a los musulmanes a tratar con cortesía y bondad a sus padres, aunque profesasen una religión diferente al Islam. Esto está claramente registrado en el Hadîz narrado por Asmâ' Bint Abî Bakr t, quién dijo: Mi madre vino a visitarme, y ella era idólatra durante la vida del Profeta r. Entonces le pregunté al Profeta r: Mi madre ha venido a visitarme y necesita mi ayuda ¿Acaso debo ayudarla? Y él respondió: "Sí, relaciónate con tu madre de la mejor manera y ayúdala". Transmitido por Al Bujâri y Muslim Por lo que debemos honrar y obedecer a los padres propios y políticos aunque no sean musulmanes, pero, ¿Cuál es el límite de esta obediencia?
Segundo principio: La obediencia absoluta es debida únicamente a Allah, dice en el Corán:
{Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y precaveos [de desobedecerles]. Y si os rehusáis, sabed que Nuestro Mensajero sólo tiene la obligación de transmitir [el Mensaje] con claridad. } (5:92)
Mientas que la obediencia a los padres, es una obediencia condicionada, como dice en el Corán:
{Si vuestros padres se esfuerzan por hacer que Me asociéis copartícipes no les obedezcáis, pues es sabido que carecen de fundamento válido, pero tratadles con respeto. Seguid el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais.} (31:15)
Es decir que debemos honrar y obedecer a los padres siempre que no nos pidan algo que claramente contradiga las normas islámicas. De lo contrario les debemos respeto y atención permanente, pero no obediencia. Porque todo lo que provenga de un ser humano debe ser analizado a la luz de las enseñanzas islámicas, ya que Allah dice en el Corán:
{¡Oh, creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad y conocimiento. Y si discrepáis acerca de un asunto remitidlo al juicio de Allah y del Mensajero, si es que creéis en Allah y en el Día del Juicio, porque es lo preferible y el camino correcto.} (4:59)
Lo que significa que la obediencia a los seres creados esta limitada por no desobedecer al creador. Cabe mencionar también, a modo de reflexión, que Allah cuestionó severamente y criticó a aquellos que siguen a sus padres sin cuestionarse si sus enseñanzas son correctas o no, dice en el Corán:
{Y cuando se les dice: Seguid lo que Allah reveló, argumentan: Seguimos la tradición de nuestros padres. ¿Acaso imitan a sus padres a pesar que éstos no razonaban ni seguían la guía?} (2:170)
{¡Oh, creyentes! No sigáis a vuestros padres y hermanos si éstos prefieren la incredulidad en vez de la fe; quienes de vosotros lo hagan serán inicuos.} (9:23)
Quiera Allah siempre guiarnos a seguir el mejor ejemplo y encontrar el perfecto equilibrio del Islam en nuestras vidas.
El musulmán correcto comprende su papel de protector y sabe que está a cargo de su hogar (Qauuâm)
Una de las obligaciones del marido musulmán es cumplir con su rol de qauuâm (sustentador y protector) apropiadamente. Éste es un rol que solamente puede ser cumplido por el hombre que es un líder exitoso en su hogar y familia. Dicho hombre debe tener una actitud noble y digna, ser tolerante, reconocer sus errores, ser generoso e inteligente. Debe respetar los sentimientos de su esposa, y hacerla sentir partícipe en la responsabilidad de manejar los asuntos del hogar, educar a los hijos y trabajar juntos para construir una familia musulmana íntegra y digna.
Con buenas actitudes y un trato dócil, el marido musulmán se gana el corazón de su esposa. Al musulmán se le ha otorgado la posición de Qauuâm en la familia, debido a las características masculinas y las prescripciones y obligaciones que le requiere el Islam:
{Los hombres están a cargo de las mujeres debido a la preferencia que Allah ha tenido con ellos, y deben cuidar de ellas con sus bienes...} [4:34]
El Qauuâma es una responsabilidad. Dijo el Profeta : "Cada uno de ustedes es un pastor, y responsable por aquellos que están bajo su cuidado. El gobernante es un pastor, el hombre es pastor de su familia, y la mujer es pastora del hogar y de los hijos. Cada uno de ustedes es un pastor y responsable por aquellos que están bajo su cuidado". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim
El papel de Qauuâm que el Islam da a los hombres no puede cumplirse correctamente a menos que el marido sea un exitoso líder de su familia. El marido musulmán no afirma su masculinidad a través de la aspereza, la crueldad, la violencia o la presión psicológica; eso es una actitud machista. La identidad masculina en el Islam es tener una personalidad fuerte y amable, y una actitud noble, tolerante, saber perdonar errores, adherirse a las leyes de Allah, contar con la determinación para aplicarlas, tener influencia positiva y liderazgo para guiar a la familia al éxito en todas las empresas, ser generoso, tener una comprensión completa de las responsabilidades en este mundo y en el otro, y una idea clara del hogar musulmán ideal conociendo y respetando la identidad y psicología de cada uno de los integrantes del hogar.
Algunas personas perciben al Islam como una religión machista que subestima a las mujeres. Se suele mencionar la situación de las mujeres en ciertos países ‘musulmanes’ para probar esa afirmación. Lamentablemente, un país ‘musulmán’ no necesariamente significa que el gobierno o los individuos de ese país sigan la legislación islámica (Shari’a). El error está en que no separan la cultura de un determinado pueblo de las enseñanzas de la religión que estas personas profesan. Existe mucha opresión e injusticia sobre las mujeres en muchas culturas del mundo. Algunas mujeres son dominadas por los hombres y se les niegan derechos humanos básicos. Esto no se aplica solo a países musulmanes, ni tampoco a todos los países musulmanes. El Islam condena este y todo tipo de opresión. Las enseñanzas del Islam prohíben la opresión a las mujeres y dejan bien claro que tanto hombres como mujeres deben ser respetados por igual.
Lamentablemente, se suele asociar erróneamente con el Islam a las prácticas de opresión contra las mujeres que existen en ciertas partes del mundo. Una de esas prácticas es la antigua costumbre pagana de mutilar los genitales femeninos (ablación), llamada a veces circuncisión femenina, que se originó y se sigue practicando en el valle del Nilo y sus zonas de aledañas. La practican una serie de grupos étnicos de diversos credos en todo el continente africano. Muchas mujeres africanas son víctimas de esta horrenda, mutiladora y barbárica costumbre.
La mutilación (ablación) de los genitales femeninos es una abominación y está absolutamente prohibida en el Islam. Es lamentable que, a pesar de que el Islam lo prohíbe, ciertos grupos étnicos hayan perpetuado esta práctica aún después de haber aceptado al Islam, logrando así que muchas personas piensen que tiene relación con la religión musulmana. En la actualidad, a medida que esas personas van adquiriendo una mejor comprensión del Islam, abandonan esa cruel costumbre. En Kenia, por ejemplo, el único grupo que no practica la mutilación de los genitales femeninos son los musulmanes.
Otra práctica abominable es la de ‘matar por honor’, que consiste en un hombre que mata a una mujer de su familia porque se siente humillado por el comportamiento de ésta. Esa conducta, si bien es muy poco frecuente, es practicada por ciertos grupos de personas en la India, Afganistán y Pakistán. En el Islam esto se considera un homicidio. No está permitido que ninguna persona mate a otra por una cuestión de ‘honor’ y es una violación tajante a la legislación islámica. El racismo, sexismo y todas las formas de discriminación están prohibidos en el Islam.
Lamentablemente, el matrimonio forzado se practica en algunas sociedades tradicionales. Es otra práctica prohibida en el Islam. Algunos padres obligaban a sus hijas a casarse en los tiempos del Profeta Muhammad r. Cuando las mujeres se quejaban de esto ante el Profeta, él anulaba esos matrimonios y les daba la opción de finalizar ese vínculo aún si ya había sido consumado, dejando un claro precedente para la ley islámica con respecto a la libertad de elección sobre el matrimonio y para terminar con esa práctica opresiva. Pero esa costumbre sigue llevándose a cabo en algunas partes del mundo actualmente, entre ellas algunas sociedades ‘islámicas’. Si bien esta práctica es ilegal en la mayoría de los países, muchas mujeres que viven en sociedades tradicionales no conocen sus derechos o tienen temor de exigirlos.
Todas estas prácticas van en contra de la ley islámica, y es responsabilidad de todos los musulmanes erradicarlas en sus sociedades. Sí, el Islam tolera la diversidad cultural y no cree en erradicar las formas de vida de los distintos pueblos, ni tampoco obliga a las personas a abandonar su identidad cultural al adoptar el Islam. No obstante, cuando las prácticas culturales de un pueblo van en contra de las leyes del Islam o privan a las personas de los derechos inalienables otorgados por Dios y de la libertad de elección, entonces es obligación religiosa abandonar esas prácticas.
Así como el Islam ha estipulado que la mujer sea tratada amablemente,  también le pide a ella que cumpla su papel como compañera del hombre y educadora de la próxima generación, y le ha pedido que obedezca (1) a su marido dentro de los límites de lo permitido y de lo justo.
El Islam para ejemplificar el concepto de Qauuâm le ha prohibido a la mujer realizar ayunos voluntarios sin el consentimiento de su esposo, dijo el Profeta r: "No le es permitido a la mujer ayunar cuando su marido está presente, sin su permiso…". Transmitido por Al-Bujâri. No es así el caso con el ayuno obligatorio, como el ayuno de Ramadán, porque la musulmana debe obediencia a su Señor por encima de la obediencia a su esposo.
El Islam le dio esta responsabilidad y derecho al hombre para que oriente la vida familiar hacia la seguridad, la justicia y la dignidad.
El musulmán y la musulmana saben que su responsabilidad y compromiso esencial es con Allah por ello aclaran oportunamente que no importa cuánto se amen mutuamente, porque aman más profundamente a Allah y su Profeta, y el deseo de complacer a Allah es más fuerte que sus sentimientos, y por lo tanto no desobedecerán a su Señor para complacer a un ser humano aunque sea su cónyuge:
{Diles [¡Oh, Muhammad!]: Si vuestros padres, hijos, hermanos, esposas y familiares, los bienes que hayáis adquirido, los negocios que temáis perder y las propiedades que poseáis y os agraden son más amados para vosotros que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, pues entonces esperad que os sobrevenga el castigo de Allah; y sabed que Allah no guía a los corruptos.} [9:24]
Con esta actitud muchas de las problemáticas y caprichos que encontramos en algunos hogares musulmanes se superarían de forma adulta.
El esposo musulmán sincero con su responsabilidad debe ayudar y apoyar a la mujer a que cumpla con las obligaciones islámicas en general y especialmente el Hiyâb, que es la insignia de la mujer musulmana.
La responsabilidad del marido no se limita a la apariencia exterior, sino que también incluye el culto, la ética y la conducta. Es responsable si ella omite algún acto de adoración, o si descuida o deliberadamente ignora sus deberes hacia Allah.
El Islam considera que la mujer es un tesoro cuyo cuidado es responsabilidad del hombre. La influencia entre los cónyuges es normal, y por eso pueden beneficiarse juntos o perjudicarse mutuamente. Es por ello que Allah instó a proteger la familia del Fuego, y dio un cuadro espantoso del destino que les espera si se descuidan las responsabilidades:
{¡Oh, creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los hombres y las piedras, y en el que habrá Ángeles violentos y severos que no desobedecen a Allah en lo que les ordena, sino que ejecutan cabalmente Sus órdenes.} [66:6]
En el Islam la sexualidad tiene ambos objetivos, goce y procreación. El propósito del matrimonio es el deleite con la pareja, pero también la formación de una familia. Más aún, en el Islam, el sexo dentro del marco del matrimonio es una manera de alcanzar la complacencia de Dios.
En un Hadiz narrado por Abu Dharr se menciona que el Profeta r dijo: ‘Alá ha diversificado las formas de obtener su recompensa y complacencia… en la relación conyugal hay recompensa de Alá.’ Alguien dijo: ‘¡Mensajero de Alá! ¿Acaso por satisfacer nuestros deseos sexuales vamos a recibir recompensa?’ Respondió el Profeta r: ‘¿Acaso si lo satisface ilícitamente (fuera del matrimonio) no obtendría un castigo? Así, quien lo satisface lícitamente (dentro del matrimonio) obtiene por ello recompensa y complacencia divina’.” Transmitido por Muslim
El Islam no desprecia la satisfacción del deseo sexual, y no considera en modo alguno que abstenerse de satisfacer estos deseos signifique piedad ni virtud alguna.
El Islam invita a los seres humanos a disfrutar de los placeres lícitos y de las cosas buenas de la vida, siempre que no se excedan los límites de legitimidad ni los derechos ajenos.
El Profeta r afirmó en un conocido Hadiz que cuando alguien coloca afectuosamente un bocado en la boca de su esposa, para estrechar los vínculos del amor conyugal, es recompensado por ello y obtiene la complacencia de Alá porque está tratando de alcanzar una vida en común con amor y afecto que, como dice en el Sagrado Corán, es el propósito de la vida familiar:
Y entre Sus signos está haberos creado cónyuges para que encontréis sosiego, y os relacionéis con amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan”. (Corán 30: 21)
La vida del Profeta Muhammad r documentó las enseñanzas para distintas situaciones relacionadas a la sexualidad que el musulmán y la musulmana deben estudiar e implementar en sus vidas para alcanzar la bendición de Alá y proveer un ambiente islámico a su relación.
- La noche de bodas
Es recomendable para la pareja de recién casados orar dos rak‘ah juntos en su noche de bodas antes de consumar el matrimonio, para agradecer a Alá por tanta bendición y para suplicar por la ayuda de Alá en esta nueva fase de la vida.
Cuando el compañero del Profeta Abu Sa‘id t contrajo matrimonio, Ibn Mas‘ud, Abu Dharr y Hudhaifah y le dijeron: “Cuando tú y tu esposa estéis a solas orad dos rak‘ah juntos, luego ruega en un Du’a que Alá te agracie con lo mejor de ella y te proteja del mal que pudiera haber en su ego”. Transmitido por Ibn Abi Shaiba
El marido debe, en el momento de consumar el matrimonio, colocar su mano sobre la frente de su esposa, mencionar el nombre de Alá, I y rogar por ella.
Dijo el Profeta r: “Cuando vayas a consumar el matrimonio pon tu mano sobre la frente de tu esposa, menciona el nombre de Alá I, y di: “¡Oh Alá! Te ruego me agracies con todo el bien que hay en ella, y las virtudes con que la has dotado; y me refugio en Ti del mal que hubiere en ella y de sus malas inclinaciones”. Transmitido por Abu Dawd e Ibn Mayah
Es recomendable también, para ambos cónyuges,  antes de iniciar la relación sexual pronunciar la siguiente súplica: “En el nombre de Alá; ¡Oh, Señor! Aparta a Satán de nosotros y del fruto con el que sustentes esta relación”.
Bismilláh, Allahumma yannibna shaitán, ua yannibi shaitán ma razaqtana
Dijo el Profeta r: “Si pronuncian esta súplica y Alá decreta para ellos un hijo, Satán no podrá perjudicarlo”. Transmitido por Bujari y Muslim
- Sexualidad
La relación sexual es permitida en cualquier momento, exceptuando dos periodos generales que son las horas diurnas durante el mes de Ramadán y los días y noches de la Peregrinación, y dos periodos particulares de la mujer que son sus días de menstruación y puerperio. Así mismo la relación sexual es permitida en cualquier posición, siempre y cuando sea por la vía natural.
Respecto a la naturaleza de la relación sexual y el goce que la pareja pueda alcanzar durante la misma, nos ilustra la siguiente narración de Ibn ‘Abbas t: “Los habitantes de Medina que habían sido politeístas y convivido con los judíos, solamente mantenían relaciones sexuales de frente. Mientras que los musulmanes que provenían de La Meca disfrutaban con sus mujeres de frente, de espaldas o arrodillados. Cuando éstos últimos emigraron a Medina, uno de ellos contrajo matrimonio con una mujer de Medina, y durante la noche de bodas tuvieron un conflicto porque ella se negaba a mantener relaciones sexuales en diferentes posiciones. Cuando este comentario le fue transmitido al Profeta r, Alá I reveló la siguiente aleya:
(Vuestras mujeres son como un campo de labranza, sembrad, pues vuestro campo [mantened relaciones sexuales] de la manera que queráis.) (2:223)
El Profeta r dijo: “De frente o de espalda, siempre que sea por la vía natural”. Transmitido por Ahmad
La recomendación de realizar la ablución menor (udu') luego de sexuar y antes sexuar nuevamente o dormir
Es aconsejable para la pareja no dormir luego de mantener relaciones sexuales hasta haber realizado la ablución. ‘Aishah t narró: “Siempre que el Profeta deseaba comer o dormir luego de haber mantenido relaciones sexuales y antes de realizar la ablución mayor (gusl), higienizaba sus genitales y realizaba la ablución (udu').” Transmitido por Bujari
En cierta oportunidad, Ibn ‘Omar t le preguntó al Profeta r: “¡Mensajero de Alá! ¿Puedo ir a dormir luego de mantener relaciones sexuales? Y el Profeta r contestó: “Si, pero luego de realizar la ablución menor (udu’)'.”  En otra narración dice: “Si, y realiza la ablución menor (udu') si lo deseas”. Transmitido por Bujari
Es decir que la ablución menor no tiene carácter obligatorio (wayib) sino que es recomendable (mustahab).
También es recomendable para quien haya mantenido una relación sexual y desee otra a continuación que realice la ablución menor (udu') ya que el Profeta r dijo: “Quien mantenga una relación sexual y desee otra seguidamente, que realice la ablución menor (udu') entre ambas”. En otra narración dice: “...que realice la ablución menor porque eso lo vigoriza”. Transmitido por Muslim
tomar Baño juntos
Es permitido para la pareja bañarse juntos, al tiempo que observan sus cuerpos. ‘A’ishah t narró el siguiente comportamiento en la casa del Profeta Muhammad r: “Solía bañarme junto al Profeta con un solo recipiente de agua que se encontraba entre ambos, de tal manera que nuestras manos chocaban dentro de él. Él jugaba compitiendo conmigo, y yo le respondía (bromeando): ¡Deja algo de agua para mí! ¡Deja algo de agua para mí! Ambos nos encontrábamos en estado de yanabah (impureza ritual luego de mantener relaciones sexuales)”. Transmitido por Muslim
Respecto al pudor y la vergüenza que se deben los cónyuges, encontramos claramente el concepto en un Hadiz que nos narrara Mu‘auiah Ibn Haida t quien le preguntó al Mensajero de Allah: “¿Quiénes pueden ver nuestra desnudes? El Profeta le contestó: “Sólo tu esposa puede verte desnudo”. Volvió a preguntar: ¡Mensajero de Alá! ¿Qué sucede si otros parientes viven en el mismo hogar? El Profeta r respondió: “Debes asegurarte que nadie vea tu desnudez”. Preguntó por último: ¡Mensajero de Allah! ¿Y cuando me encuentro a solas? Respondió: “Alá es más digno de tu pudor que las personas”.
Sexo contra natura
Como hemos mencionado anteriormente la sexualidad en el Islam tiene los objetivos de disfrute y procreación, y siguiendo con su misión de proteger a la mujer de distintos abusos, el Islam prohibió el sexo contra natura. Los compañeros del Profeta solían consultarlo sobre todos sus asuntos, para reeducarse en todos los aspectos de la vida, y alcanzar la complacencia de Alá en cada acto diario. Un ejemplo de esto podemos encontrarlo en la historia que narró Juzaima Ibn Zabit t: “Un hombre le preguntó al Profeta r sobre mantener relaciones sexuales con su mujer de espaldas, y él le contestó: “Es lícito”. Pero cuando el hombre se dio vuelta para marcharse, el Profeta  lo llamó y le preguntó: “¿Qué has dicho? ¿A cuál de las dos vías te referías? Si lo que intentabas decir fue de espaldas pero por la vagina, entonces sí, es lícito. Pero si quisiste decir de espaldas contra natura, entonces no, no es lícito. Por cierto que Alá no se avergüenza de la verdad, ¡No penetren a la esposa por vía anal!”. Transmitido por Ibn Mayah
En cierta ocasión, y evidenciando la seriedad de la prohibición, el Profeta r dijo: “Alá no mirará a quien penetre a su esposa por el ano”. Transmitido por Ibn Mayah
El Corán es elocuente al referirse a esta faceta de la sexualidad y dice:
(Vuestras mujeres son como un campo de labranza, sembrad, pues vuestro campo [mantened relaciones con ellas] de la manera que queráis.) (2:223)
El campo de labranza es una metáfora que alude al lugar donde se produce la fecundación, es decir la vagina, y no al ano puesto que no es lugar de fertilidad.
La prohibición de difundir detalles sobre la sexualidad conyugal
Es prohibido islámicamente y contrario a la ética y la moralidad sana difundir a terceros detalles descriptivos sobre las relaciones sexuales con el/la cónyuge.
Dijo el Mensajero de Allah al respecto: “Entre las peores personas ante Allah  el Día de Juicio estará aquel hombre que después de mantener relaciones con su esposa divulga sus secretos”. Transmitido por Muslim
SEXUALIDAD durante el periodo menstrual
Allah  quien es el creador del ser humano y quien mejor conoce su anatomía, las causas de su salud o su enfermedad, prohibió las relaciones sexuales durante el periodo menstrual en el Sagrado Corán:
(Y te preguntan acerca de la menstruación. Di: Es una impureza; absteneos, pues, de mantener relaciones maritales con vuestras mujeres durante el menstruo, y no mantengáis relaciones con ellas hasta que dejen de menstruar, y cuando se hayan purificado hacedlo como Alá os ha permitido [por la vía natural]; ciertamente Alá ama a los que se arrepienten y purifican.) (2:222)
El Mensajero de Allah también lo prohibió de manera explícita. En cierta ocasión dijo: “Quien mantenga relaciones sexuales durante el periodo menstrual, o penetre a su mujer por vía anal…habrá rechazado cuanto le ha sido revelado a Muhammad”. Transmitido por Ibn Mayah
Refiriéndose a la vida sexual de la pareja, se narra que Anas Ibn Malik t dijo: “Entre los judíos de Medina, cuando las mujeres tenían su periodo menstrual, no podían ingresar al hogar ni compartían la mesa ni el lecho con ellas. Al ser preguntado acerca de esta costumbre el Profeta rdijo: “Convivan normalmente con ellas, y disfruten de todo [refiriéndose a la vida sexual], excepto la penetración”. Transmitido por Abu Dawd
Lo permitido durante el periodo menstrual
Es permitido todo lo que la pareja desee hacer para disfrutar uno del otro excepto la penetración y el contacto directo de las partes íntimas.
Dijo el Mensajero de Allah: “...disfrutad de todo [refiriéndose a la vida sexual] excepto la penetración”. Transmitido por Abu Dawd
 ‘A’ishah t por su parte relató: “Cuando me encontraba con el periodo menstrual, el Profeta me indicaba que me cubriera desde la cintura hasta la rodilla con una tela, y se acostaba conmigo y disfrutábamos juntos”. Transmitido por Bujari
Pero aquella pareja que se vea superada por el deseo y mantenga relaciones sexuales durante el período menstrual debe expiar esta falta realizando dos acciones: primero un arrepentimiento sincero de corazón, y segundo ofreciendo a los pobres una caridad equivalente a 4,25 o 2,125 gramos de oro. Narró Abdullah Ibn ‘Abbas t que el Profeta r dijo a un hombre que había mantenido relaciones sexuales con su esposa durante el periodo menstrual: “Ofrece un o medio dinar en caridad”. Transmitido por Tirmidhi
¿Cuándo se permite reanudar las relaciones sexuales luego de terminada la menstruación?
Es permitido reanudar las relaciones sexuales cuando se haya detenido completamente el flujo de sangre y la mujer esté libre de todo resto de sangre. Es recomendable que previamente la mujer realice la ablución mayor (gusl), o en su defecto la ablución menor (udu'). Dice Allah  en el Corán:
(…y cuando se hayan purificado hacedlo como Alá os ha permitido [por la vía natural]; ciertamente Alá ama a los que se arrepienten y purifican.) (2:222)
Pedimos a Allah que nos guíe por el camino recto, haga del Profeta Muhammad nuestro mejor ejemplo y nos conceda la luz y la fortaleza para seguir sus pasos.
Que la paz y las bendiciones de Allah sean con el profeta Muhammad, su familia y seguidores hasta el día del juicio final.
Métodos anticonceptivos y planificación familiar
Es importante mencionar al tratar este tema sensible, que el Islam es un sistema de vida integral para la vida del ser humano, y que por lo tanto ha establecido legislación sobre todos los aspectos de la vida diurna y nocturna.
Cuando nos informamos para reflexionar sobre este tema, tenemos como objetivo supremo alcanzar el propósito de la existencia del ser humano, que es adorar sólo y únicamente a Allah de la manera correcta que Él reveló al Profeta Muhammad r, porque de esa manera se alcanza la felicidad y la plenitud en ambas vidas, la presente y la futura sin sacrificar ninguna de las dos, y quién mejor que el mismísimo Creador del ser humano para guiarnos hacia aquello que es beneficioso y trae felicidad y plenitud al ser humano.
Debido a las dudas, los conceptos equivocados y los prejuicios existentes sobre los musulmanes y su vida sexual, es importante estudiar y reflexionar sobre estos temas tan antiguos y tan modernos a la luz de la sabiduría que emana del Corán y la Sunnah.
Es un derecho básico de todas las parejas musulmanas decidir libre y responsablemente acorde a las enseñanzas islámicas el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre éstos y a disponer de la información y de los medios para ello. Porque es un derecho como ciudadano de todos los países democráticos adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia, de conformidad con lo establecido en los documentos de derechos humanos.(2)
Todo musulmán y musulmana que intenta con su vida sexual, su familia y sus hijos alcanzar la complacencia de Allah, debe estudiar este tema con detenimiento, para obrar sobre bases sólidas de conocimiento, y también, llegado el caso, iluminar con pruebas a aquellos musulmanes y no musulmanes que tienen conceptos equivocados o discriminatorios sobre el Islam.
El objetivo de la utilización de un método anticonceptivo es el disfrute y el deleite de la sexualidad dentro del matrimonio, y la correcta atención a los derechos de los hijos en cuanto a tiempo, cuidado y consideración se merecen acorde al derecho islámico.
El concepto de la utilización de los métodos anticonceptivos y la planificación familiar puede ser fácilmente encontrado en los textos del Corán y la Sunnah, y uno de los más claros ejemplos es que el Profeta Muhammad r desaconsejaba buscar o exponerse a un embarazo mientras se estaba amamantado, siendo que el Islam aconseja amamantar un periodo no menor a los dos años y medio. Eso significa que el Islam enseña a tener una sexualidad responsable y una natalidad planificada, a pesar de que creer en la predestinación, y que más allá de las precauciones que la pareja tome, si estaba predestinado un embarazo, no podrían jamás evitarlo.
Sin duda que el Islam ha fomentado en los musulmanes el concepto de familia y ha bendecido la llegada de hijos, varones y mujeres, al mismo tiempo que ha permitido la planificación familiar.
Es lícito recurrir a algunos métodos anticonceptivos, siempre que exista alguna causa que lleve a la pareja a considerar esta medida, la misma sea tomada de común acuerdo y no produzca daños secundarios en la salud de la mujer.
Como primer ejemplo podemos citar al Mensajero de Allah r autorizando a sus compañeros a realizar el coitus interruptus (‘Azl en idioma árabe).(3)
Relató Yâbir t: “Solíamos realizar el ‘Azl (coitus interruptus) en vida del Mensajero de Allah, mientras el Corán era revelado, y Allah no lo prohibió”. Transmitido por Ibn Mâyah
Este Hadiz nos evidencia que el concepto de evitar el embarazo mientras se disfruta de la sexualidad en la pareja era conocido y utilizado por los compañeros del profeta, y la expresión “en vida del Mensajero de Allah y mientras el Corán era revelado” evidencia el concepto islámico ampliamente difundido en estudios de legislación y jurisprudencia que todo asunto relacionado a la cultura y las costumbres de los musulmanes de la época del Profeta tiene un veredicto de la Shari’ah respecto a su licitud o ilicitud y que nadie puede alegar que por ser un acto íntimo no era conocido por el Profeta o la revelación no emitiría jurisprudencia al respecto, y por eso encontramos que al final del Hadiz este compañero del Profeta dice: “y Allah no lo prohibió” evidenciando que todo aquello que era costumbre en su época y no había sido prohibido implicaba su licitud islámica.
Los sabios han mencionado algunas causas que elevan la utilización de los métodos anticonceptivos de simplemente permitidos a recomendados u obligatorios dependiendo de la gravedad de la situación:
1- Cuando el embarazo o el parto pone en riesgo la vida o la salud de la madre. Dice Allah I en el Sagrado Corán:
(...No os autodestruyáis. Allah es Misericordioso con vosotros.) (4:29)
2- El temor de que un nuevo embarazo perjudique a un hijo que todavía se amamanta.
El Mensajero de Allah r consideró el embarazo de la mujer que se encuentra amamantando a un hijo como una traición, ya que un nuevo embarazo acarrearía la culminación de la producción de la leche con que se alimenta el bebé, exponiéndolo a posibles enfermedades ya que esta fortalece el sistema inmune del lactante con defensas que solamente la leche materna provee. Es evidente también que aunque el Hadiz menciona únicamente el amamantamiento como excusa para desaconsejar fuertemente exponerse a un nuevo embarazo al tiempo que se amamanta a un hijo, la idea se hace extensible a los cuidados que un hijo requiere de una madre y que no pueden darse adecuadamente al tener un nuevo embarazo.
En la actualidad existen distintos métodos anticonceptivos que impiden el embarazo logrando así los dos objetivos que se propuso el Mensajero de Allah r: Proteger al bebé que se amamanta sin perjudicar la vida sexual de la pareja. Pero ante la diversidad de estos métodos debemos preguntarnos ¿Todos son igualmente lícitos? La respuesta es no. Lo que nos lleva a la necesidad de estudiarlos para saber cuál de ellos es islámicamente aceptable a la vez que se recomienda fuertemente a la pareja consultar un especialista para constatar que no existan perjuicios colaterales ya sea en la mujer como en el hombre para preservar la salud, lo cual es un mandamiento islámico primario.
Métodos anticonceptivos

1. Planificación familiar natural

La planificación familiar natural, antes llamada método del ritmo, o método de Billing, se basa en la abstinencia de contacto sexual durante los días fértiles de la mujer. Su efectividad depende de la exactitud en el cálculo de los momentos en que ovula la mujer. El cálculo se efectúa controlando los cambios en la temperatura basal de la mujer para conocer el momento de la ovulación, o identificando los cambios de la mucosidad cervical que indican la ovulación, o ambos.
Este método puede ser homologado al coitus interruptus por sus similitudes se considera lícito.

2. Métodos de barrera

Los métodos de barrera en la mujer consisten en impedir el acceso de los espermatozoides a la cavidad uterina. El más empleado es el diafragma. En el caso del hombre, el método más utilizado es el preservativo.
Ambos métodos se consideran homólogos al que utilizaban los compañeros del Mensajero de Allah r, y por lo tanto son lícitos.

3. El DIU

El dispositivo intrauterino, o DIU es un pequeño alambre de plástico o metal que se coloca en el útero.
Este dispositivo genera un conflicto a la hora de establecer su legitimidad debido a las diferentes opiniones medicas sobre si es abortivo o no, la definición islámica de aborto y si este es ilícito de manera absoluta o no.

4. Métodos químicos

Los anticonceptivos orales como la píldora son sustancias químicas que funcionan alterando el modelo hormonal normal de la mujer para que no se produzca la ovulación. La píldora durante muchos años fue la forma más popular y sencilla de control de natalidad.
Este método puede ser utilizado con dos condiciones esenciales: la primera es el mutuo acuerdo, y la segunda es que la mujer no encuentre efectos secundarios perjudiciales para su salud.

5. Esterilización quirúrgica

Otra forma de control de natalidad es la esterilización quirúrgica. En la mujer esto se efectúa cortando y ligando las trompas de Falopio, los conductos que llevan el óvulo del ovario al útero. Esta operación se llama ligadura de trompas. En el hombre, la esterilización se lleva a cabo cortando los dos conductos deferentes que llevan los espermatozoides. Este procedimiento se llama vasectomía.
Ambos procedimientos se consideran ilícitos en primera instancia, salvo que exista una necesidad médica.
- Fecundación asistida
Acorde a la legislación Jurídica Islámica los métodos de fecundación asistida son completamente lícitos, pero deben cumplirse las siguientes condiciones:
1. Los progenitores deben ser un matrimonio constituido legalmente por un hombre y una mujer.
2. No es aceptable la utilización de semen ni de óvulos de terceros ajenos al matrimonio.
3. No es aceptable que una mujer sea inseminada con el semen de su esposo ya fallecido, o luego de divorciados.
4. No es aceptable la utilización de un vientre distinto de la madre, independientemente sea a modo gratuito o remunerado.
5. Si el embrión es implantado exitosamente y su desarrollo es viable de modo normal, goza de todos los derechos humanos, esencialmente del derecho a la vida. Siendo ilícita la interrupción de este embarazo. Porque lamentablemente la arrogancia y la falta de ética de algunos padres, hace que interrumpan el desarrollo de un embrión ya implantado cuando se evidencia que es de un sexo distinto al deseado.
No todo lo técnicamente o científicamente posible es éticamente aceptable. La ciencia no debe ser utilizada para satisfacer caprichos del ego. Las prácticas médicas deben tener un objetivo terapéutico.
La ciencia debe buscar adaptarse a la ética y no la ética al avance científico, porque aquello que no es ético, puede en poco tiempo ser solucionado, como por ejemplo: Con la técnica actual de inseminación intracitoplasmática, ya no es necesaria la utilización de semen donado por un tercero, porque ya puede utilizarse, en la mayoría de los casos, el esperma del esposo aunque este tenga problemas severos de fertilidad.
Esto siempre que no implique la manera de salvar una vida, que no puede esperar, porque en este caso, no hay contradicción alguna con la ética, ya que es un deber primordial preservar la vida.
Quiera Allah siempre guiarnos al camino recto y perdonar nuestros pecados.
Que la paz y las bendiciones sean con el Profeta Muhammad, su familia y seguidores hasta el día del juicio final.
______________________________________
(1) En árabe ta’. Definición según la RAE: “cumplir la voluntad”
(2) Extraído del Texto de salud y derechos reproductivos de la ONU. Derechos sexuales y reproductivos definidos según el Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de 1994,  en El Cairo, y en la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, llevada a cabo en Beijing en 1995
(3) Durante el acto sexual, el hombre retira el pene de la vagina de la mujer  previamente a eyacular. De esa forma, la eyaculación no se produce en la vagina

viernes, 16 de julio de 2010

Te amo Por Allah


La condición de dos personas que se aman el uno al otro por la causa de Allah.

Numerosos Ahadiz describen la condición de dos personas que se aman el uno al otro por la causa de Allah, sean hombres o mujeres, y describen la elevada posición en el Paraiso que Allah swt ha preparado para ellos y el gran honor que les ha otorgado el Dia en que la humanidad sea resucitada para encontrarse con el Señor del Universo.

"Es suficiente honor para aquéllos que se aman el uno al otro por la cuasa de Allah swt, hombres y mujeres por igual, saber que su señor Todopoderoso cuidará de ellos en el Día del Juicio y preguntará: ¿Dónde están quienes se amaron el uno al otro por Mi causa? Hoy os cobijare bajo mi sombra, pues no habra otra sombra más que la Mia".

Tal es el magnificante honor y la formidable recompensa que será concedida a quienes verdaderamente se amen el uno al otro por la causa de Allah swt en aquel dia pavoroso.

El amor por la causa de Allah swt y no por cualquier otra causa es muy dificil de alcanzar, solo podra alcanzarlo la persona de corazon puro, para quien este mundo y todos sus placeres no valgan nada en comparación con la complacencia de Allah. No es sorprendente que Allah swt les otorge una condición y una bendición en proporción con su posisición en este mundo. Podemos ver a prueba de está afirmación en el Hadiz de Muadh, quien narro que el Profeta sws dijo:

"Allah dijo: Aquellos que se amen el uno al otro por mi causa tendran mimbares de luz, y los Profetas y mártires desearán tener lo mismo".

Aquienes se amen el uno al otro por su causa, Allah swt les otorgara un regalo mayor que esta que esta condicion y bendicion: Su preciado amor, algo sumamente dificil de alcanzar. Esto está corroborado en el Hadiz de Abu Hurairah, en el que el Profeta sws dijo:

"Un hombre fue a visitar a un hermano suyo a otro pueblo. allah swt envio un Ángel para esperarlo en el camino.  Cuando el hombre aparecio, el Ángel le pregunto: "Donde vas? El respondio: "Voy a visitar a un hermano que vive en este pueblo": El angel le pregunto: ¿ Le has hecho algún favor (por el cual ahora estes buscando reintegro)?El dijo "No, yo solo lo quiero por la causa de Allah swt. Entonces el Angel le dijo:" Soy un mensajero de Allah para ti, y El me envio para decirte que te ama tanto como tú amas a tu hermano por Su causa".

Qué gran amor es el que eleva a una persona a una posicion en  que Allah swt lo amará y estará complacido de él.

El Profeta sws compredió el impacto de este amor puro y poderoso  al construir sociedades y naciones, por ello nunca dejaba pasar ocación sin abogar por este amor y prescribir a los musulmanes la proclamación de su amor del uno por el otro, con el propásito de abrir sus corazones y diseminar el amor y la pureza entre las filas de Ummah.

Anas contó que un hombre estaba con el Profeta sws cuando pasó otro hombre por su lado. El primer hombre dijo: "¡ Oh Mensajero de Allah ! En verdad, yo quiero a este hombre". El Profeta sws le pregunto: ¿ Les has hecho saber esto? El dijo: "No"  El Profeta sws dijo: "Diselo". ël entonces lo agarro y le dijo: " Ciertamente que te quiero por la causa de Allah swt". El hombre dijo: ¡ Que Allah swt ame a quien me ame por Su causa".

El Profeta sws solia hacer lo mismo, enseñando  a los musulmanes cómo construir una sociedad basada en el amor puro y la hermandad. Cierto día tomó a Muadh de la mano y le dijo: " Muadh ¡Por Allah te quiero! Por lo tanto de aconsejo Muadh que nunca olvides recitar despues de cada oración: "¡ Oh Allah! ayudame a recordarte, a darte las gracias y rendirte culto en forma correcta. 

ALLAHUMMA AINNI ALA DHIKRIKA UA SHUKRIKA UA HUSNI IBADATIKA

Muadh comenzó a expandir este amor puro entre los musulmanes a lo largo de las tierras musulmanas, repitiendoles lo que había aprendido del Profeta sws sobre la gran recompensa que Allah swt ha preparado para aquellos que se amen el uno al otro por Su causa. Y también acerca de Su gran amor para con ellos. En la obra Al Muatta, el Iman Malik brinda un informe con un isnad sahib de abu Idris Al Jaulani, quien dijo:

Entre a la mezquita de Damasco, donde vi a un joven de brillante sonrisa, y vi la gente que estaba reunida alrededor de él. Cuando disentían en alguna cuestión, se lo preguntaban y aceptaban su opinión. Yo pregunté quien era él y me dijerón: "Este es Muadh Ibn Yabal, Al dia siguiente fui temprano a la mezquita, pero me encontré con que él habia llegado más temprado que yo. El estaba orando, entonces lo esperé hasta que finalizo, luego me aproximé de frente y lo salude diciendo:¡ Por Allah, yo te quiero! ël me preguntó: ¿ Por la causa de Allah? Yo le dije por la causa de Allah. ël repitio nuevamente su pregunta: ¿ Por la causa de Allah? Y yo contesté: Por la causa de Allah. Entonces me sujeto por el cuello (de mi atuendo), me trajo hacia él y me dijo: "Tengo buenas nuevas para ti. Escuche decir al Profeta sws: Allah dice: Mi amor es dispensado a quienes se quieren por Mi causa, se visitan, y cooperan entre sí".

LOS CREYENTES SON COMO UNA ESTRUCTURA. SE SOTIENEN UNOS A OTROS







jueves, 15 de julio de 2010

BIENVENIDO RAMADAN 2010 INSHAALLAH



As salam aleykum wa rahmatulah wa barakatuh
Con los sabores de la gastronomía nos preparamos para recibir nuestra próxima celebración de Ramadán. La carne y las verduras son parte fundamental en la dieta durante los treinta días en los que los musulmanes purificamos nuestro espíritu, mediante la oración, y nuestro cuerpo, a través del ayuno "Sawm".
El "Iftar", la hora de romper con el ayuno, marca el inicio de poner en práctica las dotes culinarias, en donde familias enteras se reúnen junto a sus amigos para compartir los deliciosos platos cada vez más elaborados y adaptado a los tiempos.
Por lo que un año más inshallah seguiremos compartiendo este espacio con ustedesen nuestro blog Especial Ramadan http://recetasderamadan.blogspot.com/ .

Este año integraremos más artículos y recetas para cocinar en todo tipo de ocasión, entre estas : platos fuertes, principales y postres no solo de países árabes también conocer la gastronomía de las mas deliciosas recetas típicas de todas las regiones, menus fáciles,diarios, trucos de cocina sencillos, comida sana, halal y económica.y artículos de como celebran las familias Musulmanas en el mundo estas hermosas fiestas llenas de Paz, reencuentros, meditación, , olores y sabores para este mes que esta por venir.
En estas celebraciones debemos seguir los consejos del Profeta Muhammad sws, que recomendaba moderación en todo lo relacionado con el mes del Ramadán, recordar romper el ayuno con unos cuantos dátiles y un poco de sopa, tal y como manda el Islam.

Un espacio para compartir recetas, artículos,experiencias sobre el mes Sagrado de Ramadán.
Los esperamos!!

sábado, 10 de julio de 2010

Una Pesadilla que Provocó el Arrepentimiento de un Gran Sabio!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Malik  Ibn  Dinar  (que  Allah  esté  complacido  con  él)    fue preguntado  acerca  de  la  razón  que  existía  detrás  de  su arrepentimiento. Él dijo:  Yo solía ser policía  y además era alcohólico.  Contraté  a  una  sirvienta  que  era  muy  buena conmigo. Ella dio a luz a una hija (nuestra) que amaba con todo mi corazón.  Me  ilusioné  con ella mucho  más  cuando empezó a gatear. Cada vez que yo me servía algo de vino, ella solía venir,  apartaba mi vaso con  sus  deditos  y  me  lo derramaba  todo  encima.  Nuestra  hija  murió  cuando  solo tenía dos años, y esto me desoló profundamente.

El día 15 de Sha´ban ( mes del calendario islamico ) llegó ese año en un Viernes. Me fui a dormir  borracho,  y  sin  ofrecer  mis  oraciones.  Vi  en  mis sueños  que  el  Día  del  Juicio  Final  había  llegado.  La trompeta  había  sido  soplada,  las  personas  desde  dentro de las  tumbas eran resucitadas, y la gente era  reunida en un  mismo  sitio.  Yo  estaba  entre  esas  personas.  Escuché un sonido parecido a un pitido detrás de mí. Me di la vuelta y  vi  que  una  gigantesca serpiente  negra  y  azul  se dirigía hacia  mí.  Empecé  a  correr  lo  más  rápido  que  pude , temblando debido al miedo que sentía.

Entonces  me  encontré  con  un  hombre  viejo,  que  vestía muy bien y que olía a un perfume como nunca había olido antes.  Le  saludé  y  le  pedí  que  me  ayudara.  El  hombre empezó  a  llorar  y  me  dijo  que  él  era  muy  débil  y  que  la serpiente era mucho  más fuerte  que él. Sin embargo, me pidió  que  siguiera  corriendo,  con  la  esperanza  de  que pudiera encontrar  algo  o alguien que  pudiera salvarme de la serpiente.

Continué corriendo hasta que llegué a la parte alta de una zona  elevada. De repente  me  encontré a  mi  mismo  en  la cima de un valle de fuego. El horror del fuego casi produjo que  me cayera  dentro  de  él. Entonces  escuché a  alguien gritar:  “¡Apártate  de  ahí,  tú  no  perteneces  a  ese  sitio, aléjate!”    Verdaderamente  encontré  paz  y  seguridad  en esas palabras.  Así que  seguí corriendo, y la serpiente me pisaba  los  talones.  Nuevamente  me  encontré  con  el hombre viejo y le pedí que por favor me ayudara. Pero de nuevo,  empezó  a  llorar  y  me  decía  que  la  serpiente  era más  fuerte  que  él.  Entonces,  el  hombre  viejo  me  señaló que  fuera  hacia  una  colina  donde  podría  encontrar  un depósito o una mina que podría servirme de mucha ayuda. Miré  hacia  la  colina,  que  era  circular  y  estaba  hecha  de plata. En  la  colina  había ventanas  agujereadas  y  cortinas que colgaban. Cada  ventana tenía dos paneles dorados y cada  panel  estaba  adornado  con  cortinas  de  seda. 

Rápidamente  me  dirigía  hacia  la  colina.  Un  Ángel entonces  gritó:  “Subid  las  cortinas.  Abrid  los  paneles  y mirad  dentro.  Quizás  esta  afligida  persona  tenga  dentro algún  tipo  de  depósito  que  pueda  servirle  de  ayuda.” Entonces vi caras  de  niños  pequeños,  que  se  parecían a Entonces vi caras  de  niños  pequeños,  que  se  parecían a pequeñas  lunas  ojeando  desde  las  ventanas.  Entonces uno  de  esos  niños  me  gritó:  “¿Qué  ocurre  con  todos uno  de  esos  niños  me  gritó:  “¿Qué  ocurre  con  todos vosotros?  ¡Venid  rápidamente!¡Su  enemigo  casi  le  ha alcanzado!”

Así  que  cientos  de  niños  empezaron  a  asomarse  desde las ventanas. De repente,  vi la cara de  mi  hija que  había muerto. Cuando ella me vio, dijo gritando: “¡Juro por Allah que  ese  es  mi  padre!”  Así  que  ella  lanzó  una  flecha  con una especie de arco, que al salir disparado se convirtió en una piscina de luz (Noor). Luego se apareció frente a mi y me  extendió  una  de  sus  manos  pequeñas.  Me  agarré fuerte a la mano de mi hijita. A continuación, con  la mano que le quedaba libre, la dirigió hacia la serpiente, y esta al verla,  retrocedió  sobre  sus  pasos  y  se  escapó.

Seguidamente,  mi  hija  me  hizo  sentarme  y  ella  se  sentó sobre mis rodillas; acarició mi barba con su mano derecha, y  mirándome  fíjamente  a  los  ojos  me  dijo:  “Oh  padre:
<<¿Acaso no es hora de que los Creyentes subyuguen sus corazones al recuerdo de Allah…?>>”

Empecé  a  llorar  y  le  pregunté  cómo  era  posible  que  ella conociera  el  Corán.  Me  respondió  que  ellos  (los  niños) sabían  más  de  lo  que  ellos  (en  el  mundo)  sabían.  Acto seguido  le  pregunté  qué  era  esa  serpiente  que  me perseguía  incesantemente.  Ella  me  explicó  que  la serpiente  representaba  mis  malas  acciones,  que  me perseguían para conducirme al Infierno. Luego le pregunté por  el  hombre  viejo.  Ella  me  explicó  que  el  hombre  viejo representaba  a  mis  buenas  acciones,  y  que  se  habían debilitado tanto que no podían ayudarme contra mis malas acciones,  ya  que  estas  le  superaban.  Finalmente  le pregunté por qué vivían los  niños  dentro de  la colina. Ella me  informó  que  eran  los  niños  Musulmanes  que  habían fallecido, y que estaban esperando a sus padres para que se  reúnan  con  ellos,  ya  que  ellos  intercederían  por  sus padres en el Día del Juicio Final.

Malik  dijo:  “Me  levanté  asustado,  temblando  y  sudando. Rompí todas las botellas de vino  que había  en  mi casa y me  arrepentí.  Así  es  como  conocí  y  realicé  el arrepentimiento.” [Ibid: 49].

 Extraido del libro: CÓMO GANARTE EL CORAZÓN DE TU ESPOSA.

LA VERDADERA AMISTAD


Hoy toca hablar de la amistad entre dos personas que se respetan únicamente por la benevolencia de Allah y se quieren mutuamente sean como sean y pase lo que pase.
Existen muchas personas que te muestran su buena cara y son fieles amigos por algo que les interesa en ti y cuando lo pierdes, se convierten en las personas más desconocidas del mundo. La verdadera amistad es la que se da entre dos personas creyentes que se consideran hermanos en Allah, pero para ello hay que tener en cuenta una serie de obligaciones que debes realizar:
Lo primero y lo más importante, no traicionar jamás la confianza de tu hermano musulmán en su ausencia cometiendo giba (hablar mal del en su ausencia). Sobre esto dijo el profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Aquél que protege a su hermano del giba en su ausencia, Allah protegerá su cara del infierno el día del juicio final” Además, si haces dúaa () por él sin que se entere, Allah te proporciona a un ángel que te dice “Y tu obtendrás lo mismo”.
Un buen amigo es el que está para aconsejarte si hace falta y ayudarte cuando lo necesitas pues dice el profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “la religión se basa en el consejo”.
La persona que cumple todo esto obtiene muchos beneficios y el primero de ellos es que se le perdonan los pecados como viene en el hadiz del profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El musulmán que abrace a su hermano sus pecados caerán como las hojas de los arboles” es más, esas personas estarán dentro del grupo de creyentes que Allah les quiere por su fe y bondad.


Todos queremos que nuestro destino final sea el paraíso y que Allah nos perdone, una manera de lograrlo es la amistad en Allah y por la benevolencia de Allah, esto lo demuestra el hadiz del profeta (la paz y las bendiciones sean con él) que dice: “quien visite a un enfermo o un amigo suyo pretendiendo la benevolencia de Allah, se le llamará desde los cielos diciéndole: ha sido bendecido tu y el camino que has escogido y se te ha otorgado un hogar en el paraíso”
Sin ir más lejos, la amistad en Allah nos conduce al paraíso y sin ella no podemos entrar, tal y como lo refleja el profeta (la paz y las bendiciones sean con él) diciendo: “No entraréis al paraíso hasta que no seáis creyentes, y no seréis creyentes hasta que no conozcáis la verdadera amistad. ¿Queréis que os enseñe la manera de aprender a amaros? Expandid entre vosotros el salud”
Queridos hermanos/as, el Islam nos enseña los verdaderos valores de la amistad y el amor, nos demuestra la manera de ser buenas personas y buenos creyentes, ser buenos hermanos y ayudarnos, pues dice el profeta (la paz y las bendiciones sean con él): “aquél que levante una carga de la espalda de su hermano en la vida terrenal, Allah le quitará una carga en el día del juicio final”.
Como dice Allah el Grandioso en el Noble Corán: [Y los que han venido después de ellos dicen: ¡Señor nuestro! Perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos que nos precedieron en ser creyentes y no pongas en nuestro corazón ningún rencor hacia los que creen].

Compartido por:  Mezquita de Valencia España

viernes, 9 de julio de 2010

LA VERDAD OCULTA POR LOS MEDIOS DE COMUNICACION EN EL MUNDO (EL LIDERAZGO DE LA MUJER EN EL ISLAM)



A lo largo de la historia del Islam muchas mujeres han ocupado cargos de importancia y de liderazgo, pero además, existen numerosos casos de mujeres gobernantes que adquirían el poder tras la muerte de sus maridos o que regían en su ausencia. Esto ocurría especialmente entre las dinastías nacidas en Asia Central: los selyúcidas, los mogoles, los mamelucos, los primeros otomanos etc. De los ejemplos que citaré a continuación, el más famoso es el de Shajar ad-Durr.
Shajar ad-Durr. La sultana que fue una dirigente soberana. Se le ha considerado, en ocasiones, la fundadora del poder de los mamelucos egipcios. Ayyubib Malik as-Salih fue su marido y cuando él murió, ella se hizo con el mando de Egipto, ayudada por Fakhr ad-Din Yusuf en un principio. Durante la séptima cruzada encabezada por Luis IX de Francia, dirigió la resistencia, organizó las defensas y capturó al monarca francés. A cambio de su liberación, Luis IX le cedió Damietta y le dio un rescate de 400.000 dinares. Cuando su heredero, al-Mu'azzam, murió, los mamelucos se reunieron y acordaron nombrarla soberana. Ella emitía todos los edictos, excepto los del ejército, cuyo poder se otorgó a Aybak. Recibió el juramento de fidelidad el 10 de Safar 648/14 de Mayo de 1250. El Imam pronunciaba el jutba en su nombre, y las monedas se acuñaban en nombre de «La Reina de los Musulmanes». Más tarde se casó con Aybak y abdicó.
Shaghab. La madre de al-Muqtadir, mencionado anteriormente, gobernó el imperio abasí durante un tiempo. Celebraba audiencias públicas en las cuales se presentaban demandas y se arbitraban sobre asuntos criminales. Los gobernadores provinciales y los jueces le comunicaban los hechos y ella emitía los edictos.
Radiya. Gobernó en Delhi, años antes de que Shajar ad-Durr gobernara Egipto. Sucedió a su padre, el sultán Shanis ad-Din Iltutmish, en el año 634/1236. Ejerció una autoridad completa e incluso dirigió el ejército en la batallas, hasta que fue sustituida por uno de sus hermanos. Firishita, un historiador indio del siglo XVI, dice lo siguiente.
«La Princesa estaba dotada de todas las cualidades que se requieren del rey más capacitado. Sus acciones fueron examinadas estrictamente sin que se encontrara en ella ningún fallo, excepto que era una mujer. Durante el mandato de su padre, solía intervenir en los asuntos de gobierno, apoyada por su padre que veía en ella un gran talento para la política. En una ocasión la nombró regente durante su ausencia. Cuando los emires le preguntaron porque había nombrado a su hija en lugar de algunos de sus hijos, respondió que sus hijos se dedicaban al vino, a las mujeres, al juego y a la adulación; y por esas razones el gobierno era una carga demasiado pesada para ellos. Añadió, que Radiya, aunque era mujer, tenía cabeza y corazón de hombre y era mejor que veinte de sus hijos».
En el año 884/1479, el cronista del último periodo mameluco en Egipto, lbn 'Iyas redactó el siguiente obituario para la princesa Jawand Zaynab, que fue la única esposa del sultán Inal (gobernó del 857-65 hasta 1453-61):

«Tenía el rango de las princesas más nobles. Su prestigio, durante el reinado de su marido, era tan grande que administraba los asuntos del Estado, y ejercía gran influencia sobre los nombramientos y las destituciones. Fue muy respetada y poseyó una fortuna considerable... mantuvo su honor y su posición hasta que murió a los ochenta años. Sin duda, estuvo entre las personalidades más notables de su tiempo.» (P.122, Carl F. Petry, «Class Solidarity verses Gender Gain».)
Ghaziyya (d.655/1257). Una de las hijas del sultán ayubí, que contrajo matrimonio con el príncipe Hama. Tras la muerte de su padre gobernó en nombre de su hijo. Adh-Dhahabi la describe piadosa y modesta.
Baghdad Jatun bint an-Nuwan Chuban (d. 736/1335). Gobernó durante los mamelucos como ministra, solía cabalgar en los desfiles con una espada colgada de la cintura y también emitía veredictos legales. Se dice que su sobrina, Dilshadh (d. 752/1351), la esposa preferida del gobernador de Bagdad, gobernó Iraq.
Tandu bint Husayn (d. 822/1419). Tras el asesinato de su marido en 814/1411, posiblemente a instigación de ella, Tandu bint Husayn gobernó Bagdad. Su gobierno se reconocía en el jutba del viernes y se acuñaban monedas en su nombre. Cuando invadieron Bagdad, se retiró al sur de Iraq.
Turkan Jatun (487/1094). Descendiente de Afrasyab, tenía 10.000 jinetes a su servicio. Tras la muerte de Malikshah, dirigió los asuntos de Estado y se puso al frente de las tropas en la batalla. La llamaron «la Señora de lsfahan».
Safiyya Jatun (581-640/1167-1242). Hija del gobernador ayubí de Aleppo, al-Malik al- 'Adil, administró el Estado en nombre de su nieto durante seis años, hasta su muerte. Se la recuerda por haber restablecido la justicia y la compasión en su reinado, y sobre todo por haber eliminado impuestos injustos.
Las mujeres no gobernaron únicamente bajo las dinastías del centro de Asia y de Turquía. Recordemos, por ejemplo, a Arwa bint Ahmad (d. 532/1136) que dirigió el Yemen durante los Fatimíes. Aún se la recuerda con afecto. Trasladó la capital de San'a a Jibla; de esta manera cambió la dedicación que el país prestaba a las armas hacia la agricultura.
En Marruecos sobresalió Zaynab an-Nafzawlya, la esposa del gobernador de los almorávides, cuyos dominios se extendían desde el norte de África hasta España. Fue descrita como al-qà’ima bi mukkihi, aquella que está encargada del dominio de su marido. Las fuentes afirman que tenía una autoridad completa sobre las competencias del Estado.
Durante el transcurso de sus viajes en el siglo catorce, lbn Battuta, describe su visita a las Islas Maldivas donde gobernaba una dama, Jadiya bint 'Umar al-Bengali:
«Una de las cosas extrañas de esta isla es, que una mujer, Jadiya, la gobierna. Su padre heredó la soberanía de su abuelo y cuando él murió la heredó su hermano, que era menor de edad. Este fue destituido y años más tarde lo mataron. De la familia real sólo quedaron Jadiya y sus dos hermanas menores, así que Jadiya ocupó el trono».
Durante el siglo XVII, hubo varias mujeres que heredaron el trono en Patani, Acheh y otros sultanatos del archipiélago de Malasia.
Según señala Carl Petry, los historiadores de los periodos ayubíes y mamelucos (566-922/1171-1517) están descubriendo un grado de igualdad considerable entre los hombres y las mujeres de la clase dirigente durante aquella época. Pero no está claro hasta que punto ocurría lo mismo en el resto de la sociedad. Se conoce que en los awqaf, a menudo, elegían a las mujeres para que administrasen la propiedad. Ellas actuaban como miembros del consejo de administración o como gerentes de bastantes propiedades que proporcionaban servicios públicos. Fueron varias las causas de aquella situación, que dio lugar a personajes sobresalientes como las tres damas que menciono a continuación:
Amina bint Isma’il Conocida también como Bint al-Khazin (hija del tesorero). Cuando murió su padre, el cadí en jefe de los safi'íes exigió su derecho a encargarse de las fundaciones que ya estaban bajo la responsabilidad de Amina. Pero el sultán prefirió a Amina afirmando,«que él actuaría según los principios legales y protegería las fundaciones de los usureros». Amina administró tan prudentemente las propiedades y las fundaciones legadas por su padre que, al morir, dejó beneficios considerables.
Mughud. Otra princesa muy respetada. Hija del célebre cadí y secretario privado del sultán, Nasir addin lbn al-Barizi, se casó con el sultán Jaqmaq. Previamente había estado casada con un cadí. Cuando su marido, el sultán, murió, se instaló en la residencia de su yerno Atabak (comandante supremo) Azbak. Éste veneraba tanto a su suegra que al morir su mujer, la nombró tutora de su hijo, señora de la casa y administradora de su propiedades, « Incluso de sus mujeres esclavas». También la nombró nazira supervisora de los waqfs de su padre, hermano y de su antiguo marido. El historiador as-Sayrafi elogió su generosidad, la madrasa fundada por ella y su apoyo a los pobres en Jerusalén. A su funeral asistieron el sultán y la mayoría de la corte real. Fue el sultán Qaitbay quien dirigió personalmente la oración de su funeral y su cuerpo se enterró en el patio donde estaba la tumba de ash-Safi'í.
Fatima bint ‘Ala’ ad-din ‘Ali. Fue la mujer del sultán Qaitbay. Según muestran los documentos, era la tutora de su hermano y de su hermana. Se la designó como albacea testamentario de la herencia de su padre, a pesar de tener un hermano. En el momento de su muerte había hecho de los awqaf, que administraba, una de las mayores fortunas del periodo mameluco del siglo IX/XV.
De las aproximadamente 1.000 escrituras de constitución de los awqaf de aquel periodo, que se guardan en los archivos de El Cairo y que fueron examinadas por Muhammad Amin, 283 están a nombre de una mujer. Una de las escrituras corresponde a Tatarjan, la hija del Silandar (portador de las armas reales) Taslitamur al-Husamai (Rajab 797/1395). Tatarjan administraba una propiedad que incluía cientos de faddans (1 faddan = 4.200,8 m cuadrados) en el Delta, seis casas en la ciudad, varios barcos y otras propiedades en alquiler en el Cairo. Fue designada como única supervisora y guardiana de la propiedad y de los intereses de su familia. Esto ocurría bastante a menudo.
Turquía proporciona así misino muchos datos. Cuando lbn Battuta visitó Bursa mientras el sultán Orhan estaba ausente, su esposa Nilüfer Khan, lo recibió. Orhan era el hijo de Osman, donde procede el nombre de la dinastía otomana. Ibn Battuta anotó que entre los turcos «las mujeres disfrutaban de una posición más digna que la de los hombres».
Incluso durante el auge del sistema del harén (adoptado del Bizantine gynaeceum), se dio un periodo de 150 años llamado «El reinado de las mujeres», que comenzó con el gobierno de Roxelana, la mujer de Suleyman el Magnífico, y terminó con la muerte de Turhan, la madre de Melimed IV. No sólo intervenían en intrigas palaciegas, también participaban en los asuntos del Estado. Algunas de las validas de los sultanes (madres de los sultanes), solían mantener correspondencia con gobernantes extranjeros. Así ocurría entre la reina Elizabeth y Valide Safiyye, madre de Mehmed III (1595-1693). Se dice que detentó «casi el poder total para actuar como regente» durante el imperio otomano, mientras su hijo estaba ausente dirigiendo campañas bélicas. En una carta a la reina Elizabeth, Valide Safiyye asegura, que estaba utilizando su influencia sobre su hijo en relación con las capitulaciones que se habían negociado. Kosein Malipeyker fue regente en nombre de sus dos hijos, Murad IV (16231640) e Ibrahim (1640-1648). Cuando su hijo Ibrahim fue destituido, tenía tanto poder que continuó como regente, en nombre de su nieto Mehmed IV, bajo el título de Buyuk Valide (Abuela).
A lo largo de estas páginas hemos visto numerosos ejemplos de mujeres que en el pasado ocuparon puestos en la administración y llevaron a cabo sus responsabilidades correctamente. En la época de los mamelucos, obedecía a razones pragmáticas el que las mujeres ocuparan estos puestos; una de las cuales era su mayor esperanza de vida, dada la violencia engendrada por las luchas de poder entre los hombres. Sin embargo cuando estos acuerdos fueron puestos en entredicho por las leyes, ellas fueron confirmadas de nuevo. Hay que indicar además que el dominio de los awqaf, ya mencionado, implicaba asimismo la dirección de las escuelas, colegios, hospitales, etc. incluidos en ellos. Las damas, por lo demás, regían el territorio mientras sus maridos estaban ausentes o en el caso de la minoría de edad del heredero al trono. Fueron menos habituales los ejemplos, aunque también los hubo, de soberanas con carácter permanente.
Resulta oportuno señalar que, mientras en Occidente siempre se ha criticado la opresión de las mujeres por los musulmanes, a la luz de estos hechos históricos observamos, que son los musulmanes quienes han proporcionado más dirigentes femeninos que ningún otro grupo humano. Incluso durante la historia reciente, en tres países musulmanes las mujeres han ocupado puestos de liderazgo: Pakistán, Bangladesh y Turquía.
Seguidamente veamos algunos análisis sobre el papel de la mujer en la situación política actual, basándose en la Sharî'a. En primer lugar están las posturas de al-Ijwan al-Muslimin (Hermanos Musulmanes):
«Vamos a tratar ahora sobre el derecho de la mujer al voto y a poder ser elegida como miembro de consejos representativos, a ocupar un puesto en la administración pública o a trabajar como profesionales. Primero me referiré a la mujer y a su derecho de elegir a miembros de consejos representativos y órganos similares:

«Opinamos que no hay nada en la Shari'a que prohíba a la mujer participar en estos asuntos.
Al-lâh dice: Los creyentes y las creyentes son amigos aliados unos de otros, ordenan lo reconocido como bueno y prohíben lo reprobable. (Surat at-Tawba, 9:71), y Él continúa diciendo: Para que de vosotros Surja una comunidad que llame al bien, ordene lo reconocido e impida lo reprobable. Estos son los que cosecharán el éxito. (Surat Al-Iniran, 3:104).
Esta aleya incluye una orden que da a la mujer el derecho a imponer el bien y a prohibir el mal, una de las maneras de llevar a cabo esta orden es a través del derecho a votar al consejo representativo en las elecciones... »
En segundo lugar, me refiero a la posibilidad de que las mujeres sean miembros de los consejos representativos y de órganos similares. Tampoco en este aspecto existe nada en la Sharî'a que lo prohíba. Lo citado anteriormente respecto al derecho de voto se puede aplicar también al derecho de ser elegidas.
En tercer lugar, está el que las mujeres ocupen un puesto en la administración pública: el único puesto que una mujer no puede ocupar es el de la presidencia de un Estado.
Respecto a los cargos en el ámbito judicial, los juristas difieren en sus opiniones. Algunos, como At-Tabari e lbn Hazm, afirman que está permitido sin ninguna restricción. Sin embargo la mayoría de los juristas lo prohíben tajantemente. Aunque hay algunos que lo permiten en ciertos asuntos legales y lo prohíben en otros, Imam Abu Hanifa comparte esta opinión. Mientras este asunto esté sometido a interpretación y consideración, es posible elegir entre estas opiniones de acuerdo con los fundamentos de la Sharî'a y llevar a cabo los intereses de los musulmanes, en general, mientras sean gobernados por los principios de la Sharî'a y de acuerdo con las condiciones de la sociedad. En lo que respecta a otros cargos públicos, la mujer puede ocuparlos, ya que no hay nada en la Sharî'a que lo prohíba».
Los Ijwan ofrecen a las mujeres, por tanto, un amplio campo de participación en el ámbito de la política, salvo en el de la presidencia. Las opiniones de los Ijwan se mantienen todavía en el plano teórico, ya que todavía no han llegado al gobierno. Así que terminaremos este apartado de la mujer política con algo más palpable; veamos ahora la descripción del papel de la mujer en la política proporcionada por Hasan at-Turabi de Sudán, en una entrevista.
«Uno de los primeros objetivos del movimiento por el renacimiento islámico de este país, fue el de la liberación de la mujer, aunque no en los mismos términos occidentales de liberación, ya que ello habría provocado una fitnah. Sin embargo si se hubiera retrasado el proceso de liberación habría sido una tentación para muchos, que podría haber desembocado en una ruptura con la religión, las costumbres y la tradición.

A pesar de constituir sólo una minoría, hicimos una campaña abierta por lo derechos políticos de las mujeres en Sudán. Por último ganamos la contienda y pronto las mujeres comenzaron a intervenir en la vida social. Si hubieran paseado por las calles vestidas como las mujeres de otros países árabes, habría habido un gran movimiento religioso y social contra ese exhibicionismo, pero las mujeres iban vestidas con ropas mejores, incluso, que el traje tradicional sudanés. Algunos intentaron alegar que la voz de una mujer es un "aura", algo que no se debería oír. Sin embargo, cuando las damas empezaron a hablar sobre el Corán y el Rasul (SAW), los hombres se dieron cuenta de que su deber no consistía en fijarse en la apariencia de las mujeres sino en asegurar que sus palabras seguían los preceptos del Islam. Poco a poco los hombres fueron superando los complejos y celos que les producía ver a sus mujeres, hijas y hermanas presentes en la vida pública».
Para concluir podemos decir que la percepción que se tiene sobre el lugar de la mujer, sobre todo la de los medios de comunicación, no tiene nada que ver ni con el din, ni con la realidad histórica. Para entender el cambio que se ha ido produciendo en lo últimos trescientos años, insistimos en la necesidad de hacer una investigación profunda y precisa que tenga en cuenta varios factores antes de llegar a conclusiones sobre las razones de esta transformación. Porque esta transformación no concuerda con el papel que tenían las mujeres entre los Salaf. Sin duda alguna, el que las mujeres asumieran puestos políticos destacados no era, de ningún modo, universal. Era poco común que una mujer fuera jefe de Estado, pero no se consideraba escandaloso.
En lo que respecta a otros ámbitos de la administración, como los hospitales, fideicomisos, negocios, era habitual encontrar a mujeres participando activamente; no hay tampoco nada en el din que lo impida. Todos deseamos el cumplimiento del mismo objetivo: establecer el din tal y como Al-lâh ordena en Surat at-Tawba (9:71-72), y para ello es conveniente que las mujeres intervengan en estos espacios:
«Los creyentes y las creyentes son amigos aliados unos de otros, ordenan lo reconocido como bueno y prohíben lo reprobable, establecen el salat, entregan el zakat y obedecen a Al-lâh y a Su mensajero. A esos Al-lâh les hará entrar en su misericordia; Al-lâh es poderoso, Sabio.
Al-lâh ha prometido a los creyentes y a las creyentes jardines por cuyo suelo corren ríos, donde serán inmortales; así como las hermosas estancias en los jardines de Adan.
Pero la aceptación de Al-lâh es más importante, ese es el inmenso triunfo».

sábado, 3 de julio de 2010

Amabilidad hacia los Padres y su Importancia



Abdulá ibn Amer relató que un hombre vino al Profeta y dijo: 
Deseo haceros la promesa de emigrar y luchar por la causa de Allah. Él le preguntó:
¿Alguno de tus padres está vivo?
El hombre respondió, en verdad que lo están. El Profeta entonces preguntó:
¿Estás tras la recompensa de Alá?
El hombre dijo: ¡Sí! Por supuesto. El Profeta entonces dijo:
Entonces regresa con tus padres y sé de utilidad para ellos.
Bujari, Muslim.

Abu Barka relató que el Profeta dijo:
El Todopoderoso os puede perdonar todos los pecados que le plazcan, excepto el de desobedecer a los padres; y Allah apresura (el castigo) en ésta vida para quien desobedezca a sus padres.
Baijaqui.

Posición Preeminente de la Madre:
Muawiya ibn Yahima narró: Me dirigí al Profeta y le dije: ¡Oh mensajero de Allah! Pretendo unirme en batalla (para luchar por la causa de Allah) y he venido a ti para consultarte. El Profeta me preguntó si mi madre vivía aún y yo le contesté que sí. Entonces el Profeta dijo: Manténte cerca de tu madre (para servirla bien), porque las llaves del Paraíso se encuentran a sus pies.
Ahmed, Baijaqui, Nasái.

Abu Huraira narró que un hombre vino al Profeta y preguntó: ¡Oh mensajero de Allah! De todas las personas, ¿ A quién debo lo más de mi compañía y mis atenciones? Él contestó: A tu madre
El hombre de nuevo preguntó ¿Y a quién después?
A tu madre
El hombre cuestionó otra vez ¿Y quién posteriormente? Él contestó:
A tu madre
El hombre entonces preguntó ¿Quién sigue de ella? Él contestó:
Tu padre.
Bujari, Muslim.

La Cortesía hacia una Madre Incrédula
Narrado por Asma ibna Abu Baker que durante el tratado de Hudeibiya, su madre, quien era entonces pagana, vino a verla desde Meca. Ella informó al Profeta de su llegada y que ella (su madre) necesitaba ayuda.
Él le dijo:Sé buena con tu Madre.
Bujari Muslim.

Desobediencia a los Padres: Un Gran Pecado
Anas ibn Malik reportó que una vez se le preguntó al Profeta acerca de los grandes pecados y él contestó:Ellos son: Asociar algo con Allah desobedecer a los padres de uno y causarles dolor o daño, matar a alguien ilegalmente y dar falso testimonio.
Bujari.

[Toda obediencia está siempre sujeta a la obediencia hacia Allah. Si los padres de uno hacen que uno desobedezca a Allah, el Corán dice: Pero, si te insisten en que Me asocies aquello de lo que no tienes conocimiento, ¡No les obedezcas! En la vida de acá ¡Pórtate amablemente con ellos! ¡Sigue el camino de quien vuelve a Mí arrepentido (31:15)].

Obligación a los Padres después de la Muerte
Abu Useid Saídi relató que una persona perteneciente a la tribu de Bani Salama vino al Profeta y le preguntó: ¡Oh mensajero de Allah! ¿Acaso mis padres tienen algún derecho sobre mí aún después que hayan muerto? Él contestó:
¡Sí! Debes rezar a Allah que los bendiga con Su misericordia y perdón, completa las promesas que ellos hayan hecho a alguien y da las debidas consideraciones a sus parientes y amigos.
Abu Daud, Ibn Maya.

Es narrado por Anas ibn Malik que el Profeta dijo:
A menudo sucede que alguien ha sido desobediente con uno o ambos padres en su vida y así cae en su desagrado. Pero si después de sus muertes él reza sinceramente a Dios por que los bendiga con Su misericordia y perdón, Allah entonces declara a ésta persona desobediente en una obediente.
Baijaqui.

[Ésta es una buena nueva para aquellos que perdieron a sus padres. Si ellos rezan sinceramente y constante, Allah perdonará sus faltas con respecto a la obligación para con los padres y con mucha esperanza de que también perdonó a sus padres. Éste jadiz también muestra la importancia de nuestras obligaciones hacia nuestros padres y nos recuerda que hay que rezar por ellos tanto como vivamos
.

Pruebas del Corán en la Biblia


1. Dios, el Altísimo, dice:

(Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Dios y el sello de los Profetas; y Dios es Omnisciente.) [33:40]

2. Jesús ( ) albrició sobre el advenimiento del Profeta Muhammad en el Evangelio. Dios, el Altísimo dice:

(Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Dios, enviado a vosotros para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad [Éste era uno de los nombres del Profeta Muhammad]. Pero cuando se les presentó con las evidencias, dijeron: ¡Esto es pura magia!) [61:6]

Pruebas de la Sunnah[1]:

El Profeta ( ) dijo:

Mi ejemplo y el de los Profetas anteriores a mi son como un hombre que ha construido una casa, la cual edificó y perfeccionó excepto por el espacio de un ladrillo; la gente la rodearía y la miraría con respeto por su perfección y diría: ‘¡Si no fuera por este espacio!’ El Profeta ( ) dijo: ‘Yo soy ese ladrillo, yo soy el último de los Profetas’. (Bujari #3342)

Escrituras sagradas previas:

Ataa' b. Yasaar dijo: ‘Conocí a Abdullah b. Amr b. al-Aas y le pregunte:

‘Cuéntame acerca de la descripción del Mensajero de Dios ( ) en la Torah’. Él dijo: ‘Él es descrito en la Torah como es descrito en el Corán; ‘Te hemos enviado a ti como testigo (para toda la humanidad) albriciador, advertidor, para proteger y resguardar a los humildes. Tú eres Mi siervo y mensajero, te llamo Mutawakki (El leal). No tienes malos modales, no eres rudo ni alzas la voz. No le pagas al mal con el mal; en cambio perdonas y disculpas. No tomaré tu alma hasta guiar a las Naciones, hasta que digan: ‘No hay otro verdadero dios merecedor de adoración excepto Dios’ hasta que ellos vean claramente la verdad.’

Ata dijo: Conocí a Ka’b, el Rabino, y le pregunté acerca de su narración, y el no difirió con Abdullah b. Amr b. Al-Aas excepto por una mínima diferencia de palabras’. (Baihaqi #13079)

Abdul-Ahad Dawud[2], dijo: ‘He tratado de basar mis argumentos en citas de la Biblia, que escasamente permite discusiones lingüísticas. No lo haré en Latín, Griego o Arameo, porque no tendría sentido: solo daré la siguiente acotación con las palabras de la Versión Corregida publicada por la Sociedad Bíblica británica.

Podemos leer las siguientes palabras en el Libro del Deuteronomio 18:18: “Yo haré que se levante de en medio de sus hermanos un profeta, lo mismo que hice contigo. Yo pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo mande”. Si estas palabras no se aplican al Profeta Muhammad, todavía permanecen incumplidas. El profeta Jesús mismo nunca afirmó ser el Profeta al que se aludía. Hasta sus discípulos pensaban lo mismo: esperaron a la segunda aparición de Jesús para el cumplimiento de la Profecía. Hasta ahora es evidente que la primera aparición de Jesús no fue el advenimiento del Profeta, y su segunda llegada puede difícilmente cumplir esas palabras. Jesús, como se cree en la Iglesia, aparecerá como un juez y no como un legislador; pero el prometido vendrá con una “ley de fuego en su mano derecha”.

Comprobando la personalidad del Profeta prometido, la otra profecía de Moisés es, sin embargo, de mucha ayuda porque habla de la iluminada marcha desde Parán, la montaña de La Meca. Las palabras en el Libro de Deuteronomio, capítulo 13:2, dice lo siguiente: “El Señor ha salido del Sinaí; para ellos se ha levantado sobre el horizonte de Seir; resplandeció desde el monte Parán; para ellos llegó a Meriba de Cadés acompañado de sus santos”.

Con estas palabras el Señor ha sido comparado con el sol. Él viene de Sinai, los alumbra desde Seir, pero resplandece lleno de gloria desde Parán, donde aparece con diez mil santos con una ley de fuego en su mano derecha.

Ninguno de los israelitas, incluyéndolo a Jesús, tienen alguna relación con Parán. Hagar, con su hijo Ismael, deambuló por el desierto de Beersheba. Ismael, más tarde moró en el desierto de Parán (Gen. XXI.21). Se casó con una mujer egipcia y a través del nacimiento de su primer hijo, Cedar, dió descendencia a los árabes que desde ese entonces son los moradores del desierto de Parán. Si el Profeta Muhammad tiene ascendencia desde Ismael a Cedar, aparece como el Profeta del desierto de Parán, entra a La Meca con diez mil santos y le da una ley de fuego a su gente, ¿No está cumplida en totalidad la profecía mencionada anteriormente?

Las palabras de la profecía en Habakkuk son dignas de atención. Su (el santo de Parán) gloria cubrió los cielos y la tierra se colmó de alabanzas. La palabra “alabanza” tiene un significado importante, porque el nombre Muhammad significa “el alabado”. Además de los árabes, a los habitantes del desierto de Parán también les fue prometida una Revelación: “permitan que los desiertos y las ciudades levanten su voz, los pueblos que Cedar habitó: permitan que los habitantes de las piedras canten, permítanles gritar desde las cimas de las montañas. Permítanles brindarle gloria al Señor, y declaren Sus alabanzas en las islas. El Señor resplandecerá como un hombre poderoso, removerá los celos como un hombre de guerra, llorará, gritará, rugirá, él triunfará sobre sus enemigos” (Isaiah).

Hay otras dos profecías en conexión a esta, en donde se menciona a Cedar. Una se presenta de esta manera en el capitulo 1 X de Isaías: “Levántate y brilla, que ha llegado tu luz y la Gloria de Yavé amaneció sobre ti. Mientras las tinieblas cubrían la tierra y los pueblos estaban en la noche, sobre ti se levantó Yavé, y sobre ti apareció su Gloria. Los pueblos se dirigen hacia tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora. Levanta los ojos a tu alrededor y contempla: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos y tus hijas son traídas en brazos. Tú entonces, al verlo, te pondrás radiante, palpitará tu corazón muy emocionado; traerán a ti tesoros del otro lado del mar y llegarán a ti las riquezas de las naciones. Te inundará una multitud de camellos: llegarán los de Madián y Efá. Los de Sabá vendrán todos trayendo oro e incienso, y proclamando las alabanzas de Yavé. Todos los rebaños de Cedar se reunirán junto a ti, y los carneros de Nebayot serán tuyos para ser ofrecidos en mi altar, pues quiero dar esplendor al templo de mi Gloria” (1-7). La otra profecía esta también en Isaías “Profecía sobre Edom: Alguien me grita desde Seír: «Centinela, ¿qué hora es de la noche? Centinela, ¿qué hora es de la noche? El centinela responde: «Llega la mañana, pero también la noche; si ustedes quieren preguntar, pregunten, pero vuelvan otra vez.» Profecía sobre Arabia: Entre las matas de la estepa pasan la noche las caravanas de los dedanitas. Salgan al encuentro del sediento, habitantes del país de Tema, llevándole agua; acojan al fugitivo y denle pan. Pues ellos vienen huyendo de las espadas, de las espadas afiladas, del arco listo para disparar, de la violencia de la guerra. Sí, así me ha dicho el Señor: «Dentro de un año, lo mismo que dura el contrato de un soldado, toda la riqueza de Quedar se habrá terminado y no quedará casi nada de los arqueros valientes de Quedar, -esto es palabra de Yavé, el Dios de Israel.»” se pueden entender estas profecías en Isaías a la luz de una mencionada en el Deuteronomio que habla de la iluminada marcha de Dios desde Parán.

Si Ismael habitó el desierto de Parán, donde le dio vida a Cedar, quien es el antecesor de los árabes; y si los hijos de Cedar recibieron revelaciones del Señor; si los carneros de Cedar fueron ofrecidos con agrado sobre el Divino altar para glorificar “La casa de mi gloria” donde la oscuridad ha cubierto la tierra por algunos siglos, para que luego esa tierra recibiera luz Divina; y si por la gloria de Cedar la cantidad de arqueros y los poderosos hijos de Cedar, disminuyeron un año después de huir de las espadas y de la inclinación de los arcos – El Bendito de Parán (Habakkuk III 3) no es otro más que el profeta Muhammad. El profeta Muhammad es la Bendita prole de Ismael a través de Cedar, quien se instaló en el desierto de Parán.

Muhammad es el único Profeta del cual los árabes recibieron revelaciones en los tiempos en que la oscuridad había cubierto la tierra.

A través de él Dios resplandeció desde Parán, y La Meca es el único lugar donde La Casa de Dios es glorificada y los carneros de Cedar fueron ofrecidos con agrado sobre su altar. El Profeta Muhammad fue perseguido por su gente y tuvo que dejar La Meca. Él estaba sediento y huyó de las espadas y de los arcos, y después de un año de su huida los descendientes de Cedar lo encontraron en Badr, el lugar de la primera batalla de los Mecanos y el Profeta, los hijos de Cedar, y su cantidad de arqueros disminuyeron y toda la gloria de Cedar se consumió. Si el Profeta no es aceptado como el cumplimiento de todas estas profecías estas quedaran incumplidas. “La casa de mi gloria” que se refiere en Isaías 1X es la casa de Dios en La Meca y no la Iglesia de Cristo como claman los Cristianos. Los carneros de Cedar, como se menciona en el verso 7, nunca han llegado a la Iglesia de Cristo, y es un hecho que los pueblos de Cedar y sus habitantes son los únicos en el mundo que han permanecido impenetrables a la Iglesia de Cristo.

Otra vez, la mención de los diez mil santos en Deuteronomio 30:3 tiene mucho significado. Él (Dios) resplandeció desde Parán, y llegó con diez mil santos. Leyendo la historia completa del desierto de Parán no se encuentra otro evento así más que cuando La Meca fue conquistada por el Profeta. Él llegó con diez mil seguidores desde Medina y entró en “la casa de mi gloria”. Entregó la ley de fuego al mundo, que redujo a cenizas todas las demás leyes. El Confortador –El Espíritu de la Verdad- del que habló el Profeta Jesús no fue otro mas que el Profeta Muhammad. No puede ser tomado como el Espíritu Santo como dice la Iglesia. “Es necesario para ustedes que yo desaparezca”, dice Jesús, “ya que si yo no me voy el Confortador no vendrá”.

Las palabras muestran claramente que el Confortador vendrá después de la partida de Jesús, y no estaba con él cuando pronunció estas palabras. Podemos suponer que Jesús estaba desprovisto del Espíritu Santo si su llegada era condicional a la partida de Jesús: además, la manera en que Jesús lo describe lo hace parecer un humano no un espíritu. “El no hablará por si mismo, hablará según escuche”. ¿Tenemos que suponer que el Espíritu Santo y Dios son dos entidades diferentes y que el Espíritu Santo habla por si mismo y también lo que escucha de Dios? Las palabras de Jesús se refieren claramente a un Mensajero de Dios. Lo llama el Espíritu de la Verdad, y entonces el Corán habla del Profeta Muhammad: “Por cierto que él se presentó con la Verdad, y corroboró el Mensaje de los Profetas que le precedieron”. Corán 37:37 [3]

En el Nuevo Testamento:

Hay varios pasajes en el Nuevo Testamento que claramente albrician la venida de Muhammad por la importancia de su naturaleza y sus acciones.

Juan, el Bautista: “Este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén para preguntarle: ¿Quién eres tú? Juan lo declaró y no ocultó la verdad: Yo no soy el Mesías. Le preguntaron: ¿Quién eres, entonces? ¿Elías? Contestó: No lo soy. Le dijeron: ¿Eres el Profeta? Contestó: No. Entonces le dijeron: ¿Quién eres, entonces? Pues tenemos que llevar una respuesta a los que nos han enviado. ¿Qué dices de ti mismo? Juan contestó: Yo soy, como dijo el profeta Isaías, la voz que grita en el desierto: Enderecen el camino del Señor. Los enviados eran del grupo de los fariseos, y le hicieron otra pregunta: ¿Por qué bautizas entonces, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?” (Juan 1:20-25)

Ese Profeta no era Jesús, sino Muhammad, porque Juan Bautista continuó predicando, bautizando y prediciendo la venida de ese Profeta durante la vida de Jesús.

Jesús: El Profeta Jesús predijo la venida de otro Profeta cuyo nombre sería 'Periqlytos' o 'Paráclito' o 'Paracalon'. Dice: “y yo rogaré al Padre y les dará otro Protector (Paráclito) que permanecerá siempre con ustedes”. (Juan XIV, 16)

El palabra Paráclito significa 'ilustre, renombrado y alabado' y esto es exactamente lo que significa el nombre 'Ahmad'. En el Sagrado Corán se mencionan las Profecías hechas por Jesús sobre el advenimiento de un profeta llamado 'Ahmad'. Dios, el Altísimo, dice:

(Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Dios, enviado a vosotros para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad [Éste era uno de los nombres del Profeta Muhammad].) [61:6]

[1] Sunnah: toda narración de palabra, acción, características o aprobaciones tácitas del Profeta.

[2] Rev. David Benjamín Keldani, B.D. sacerdote católico romano de la secta de Uniate-Chaldean. Nació en 1867 en Urmia, Persia.

[3] Muhammad en la Biblia, Abdul-Ahad Dawud.